Los libros más vendidos de la semana.
Leila Guerriero compila en Plano americano veintiún perfiles de escritores, artistas plásticos, periodistas, fotógrafos, cineastas, diseñadores y músicos hispanoamericanos que ha publicado a lo largo de la última década en algunos de los principales diarios y revistas del continente y de España: desde Nicanor Parra a Idea Vilariño, pasando por Fogwill, Kuitca, Sara Facio, Marta Minujín, Ricardo Piglia…
Este volumen, publicado por Ediciones Diego Portales, fue el libro más vendido de las semana, seguido por Argentinos en París, de Isabel Plante y La historia siguiente de Cees Nooteboom.
Si hubiéramos tenido en cuenta los libros de la editorial, Glaxo, de Hernán Ronsino, Sangre en el ojo, de LIna Meruane y los Cuadernos de Lengua y Literatura de Mario Ortiz habrían aparecido. Y la misma semana, pero del año pasado, el libro que se quedaba en la cima de las ventas era Hacé que la noche venga de Leonardo Oyola.
«Mi viejo se hundió el mismo día que el Belgrano». La primera novela de Débora Mundani se sostiene hasta el final con la fuerza de ese arranque. No se la puede soltar hasta cerrar el libro. Entonces uno queda ahí, todavía escuchando a Zitarrosa, con el estómago apretado. Tardan en irse las imágenes de Batán. La primera, a principios de los 80: una familia de clase media del barrio de Belgrano, es domingo, el padre amasa sobre la mesa del comedor, harina, huevos, un poco de agua y sal. La madre prepara la salsa. La última: ya De la Rúa levantó vuelo de la Casa Rosada y la hermana visita a su hermano mayor en la cárcel de Batán. Pasan veinte años entre una escena y otra contados en primera persona por Paula, la única mujer de tres hermanos. “La mentira”, “la vergüenza y el miedo”, y “la soledad”, son las partes en que se divide el libro, inspirados en la letra de Zitarrosa del epígrafe.












