:: Librería ::

Más para decir

El rescate de las preguntas a Matías Serra Bradford, Mariana Enríquez e Ignacio Molina que no entraron en sus entrevistas.

Por P.Z.

La libertad de la sábana blanca. La gran ventaja del blog es trabajar con una hoja ilimitada. Nunca surge la pregunta fatídica, recurrente en el periodismo gráfico: “cómo hago para dejar esto en 12000 caracteres”. (Hay inconvenientes -por ejemplo no saber resumir, algo en lo que incurro cotidianamente: pero eso ya es impericia del periodista, no limitación del medio).

Las entrevistas que más me gustan son las “de grabador”. Siempre que me dan a elegir entre el grabador y el mail me quedo con el primero. Una entrevista “de grabador” lleva una hora, minutos más, minutos menos. Las hay más breves, las hay más extensas, pero en general llevan una hora. El entrevistado es un mundo por descubrir: unas preguntas son caminos sin salida, otras abren a nuevos espacios. También hay que manejar niveles de intensidad, hacer preguntas “de relleno” que tienen por objeto airear la charla, volver a subir la apuesta con “esa preguntita preparada”. Si uno logra conectar con el entrevistado, como dice Leila Guerriero, comienza a bailar.

Pero ¿cómo se refleja el baile en una nota? No existe la limitación de espacio, pero la nota tiene que mantener cierta integridad. Es una realidad que se acepta a regañadientes: en cada entrevista hay que desechar preguntas interesantes que rompen la armonía o cortan el ritmo de la lectura.

Por suerte, el blog tiene esta otra ventaja: la posibilidad de que recuperemos aquí algunas de esas preguntadas desechadas a nuestros últimos entrevistados.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

Relatos de la patria

“Lo que Scavino se propone es intervenir el binarismo maniqueo, que, según García Canclini, plantea dos lecturas opuestas e irascibles: la tesis hispanista, que destaca el papel de los colonizadores frente a la brutalidad de los indios, y la tesis indigenista, que considera a los españoles y a los portugueses auténticos destructores.”

Por Silvia Hopenhayn (para La Nación).

narracionesEn el capítulo XIX de la primera parte de Don Quijote de la Mancha, aparece la cita que luego utilizaría Borges para uno de sus más famosos cuentos: “La verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir”. Esta proclamación merece ser leída varias veces. No es fácil captar el sentido de la historia, y menos aún provista por Cervantes. No hablamos aquí ni de la novela histórica ni de la historia novelada. Pero sí de relatos que nos constituyen.

Narraciones de la independencia, el nuevo libro del filósofo y escritor argentino radicado en París Dardo Scavino, es un aporte a los festejos y las rememoraciones del Bicentenario. Su intento por discernir lo constitutivo del espíritu criollo -que, según Octavio Paz, comenzó a despuntar en el siglo XVII- le permite encontrarse con escritos deslumbrantes y personajes memorables. Desde las primeras narraciones del escritor y científico mexicano Sigüenza y Góngora hasta las memorias de Monteagudo, o textos como Multitudes argentinas, de Ramos Mejía. Lo que Scavino se propone es intervenir el “binarismo maniqueo”, que, según García Canclini, plantea dos lecturas opuestas e irascibles: la tesis hispanista, que destaca el papel de los colonizadores frente a la brutalidad de los indios, y la tesis indigenista, que considera a los españoles y a los portugueses auténticos destructores.

El problema del dualismo es la riqueza que se extravía en el camino. Scavino nos permite descubrir aquí a los antecesores acallados por la modernidad o por el revisionismo. Tres años antes de la famosa “Carta de Jamaica”, de Simón Bolívar, el fraile revolucionario Camilo Henríquez, miembro de la orden de los Ministros de los Enfermos Agonizantes, o Frailes de la Buena Muerte, publicó unos cuartetos endecasílabos, en los que plantea la dificultad de enunciar un “nosotros” o un “todos”. Otro personaje de la época, fray Servando Teresa de Mier es rescatado por Scavino para entender el papel de las revoluciones de la independencia. Según los relatos de fray Servando, estas revoluciones “se inscribirían en una tradición de asonadas criollas que se remontan a las sublevaciones contra las leyes de 1542, promulgadas por Carlos V”.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

Qué leen los que escriben

Dani Umpi nos deja la “recomendación de amigo” de esta semana: Los peligros de fumar en la cama de Mariana Enríquez. “Muy, muy, muy copada ella. Genia total.”

Por Dani Umpi.

mariana enríquez

Una dinámica a la que me encanta someter a mis amigas, es a la de leer cuentos en voz alta. Por supuesto que siempre se termina leyendo lo que a mí me gusta y se me antoja. No es despotismo, porque ellas son las que eligen donde salir, así que a mi me toca eso. Siempre tengo cuentos en mente para hacerlas leer antes de salir a bailar. El libro de Mariana Enriquez me vino como anillo al dedo. Es maravilloso. Cuentos, cuentos y más cuentos, todos excelentemente escritos, de esos que uno no para de aplaudir y releer entusiasmado, fascinado. Creo que están escritos para ser leídos en voz alta. Muchos fantasmas, muchas brujas, terror doméstico, leyendas urbanas que acaban de nacer. Cada tanto, una risotada. ¿Se puede pedir más? Se ve que Enriquez es tan astuta e instintiva que hasta inventa nuevas fobias, todo puede ser sobrenatural y confabular en nuestra contra. Eso vuelve delicioso su libro y es una pena cuando las páginas terminan y ya no quedan bocados. Disfruté mucho leer sus cuentos varias veces. Muchas de sus frases aún no se han borrado de mi cabeza y estoy seguro que las citaré muchísimo de ahora en más. Es el libro que últimamente se me ha dado por recomendar, con un entusiasmo y una sonrisa como hacía tiempo que no me salían. Muy, muy, muy copada ella. Genia total.

Notas relacionadas:

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Relecturas ::

El Imperio de la Sublime Puerta

En Me llamo Rojo, Orhan Pamuk (Nobel de Literatura 2006) narra el intento de modificar la realidad en medioevo otomano. G.B. vincula la novela de Pamuk a Auge y caída de las grandes potencias de Paul Kennedy.

Por Guillermo Belcore.

me llamo rojoCon la misma expectación que me provoca una nueva temporada de Fringe o de La Ley & Orden UVE, o el próximo partido de Vélez en la Copa Libertadores, todos los meses visito mis librerías favoritas para descubrir las novedades que la industria editorial desparrama sobre las mesas. Pocas veces me siento defraudado. Realmente, los lectores argentinos somos afortunados en cuanto a la calidad y cantidad de libros publicados. No ignoro -claro está- el factor precio en la cuestión de la accesibilidad. En épocas de inflación descabellada, como la actual, el costo de vida roe nuestros bolsillos día tras día. Pero opciones no faltan.

Entre las sorpresas de marzo, veo que Editorial de Bolsillo reimprimió una novela que en su momento no sólo me cubrió de dicha; también me sirvió para reconciliarme con los mandarines de Estocolmo. Me refiero a Me llamo Rojo de Orman Pamuk, Premio Nobel de Literatura 2006 y el mejor escritor vivo de Turquía, según fuentes confiables.

Borges creía -o fingió creer- que la novela es una forma transitoria, como antes de ella fue la epopeya en verso. La sentencia, en mi humilde opinión, es errónea. Mientras haya historia, es decir mientras los hombres y mujeres que escriben se vuelvan hacia al pasado para examinarlo, habrá novela. Y Pamuk nos trasporta en alfombra mágica a uno de los escenarios más exóticos y cautivantes: la Estambul del siglo XVI, el corazón, aún vigoroso, del Imperio de la Sublime Puerta.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Rankings ::

Ranking semanal

08-03-2010 |
  • Lo más vendido de la semana fue Atlas de una añoranza imposible de Anuradh Roy. Tan vendido que se llevaron todos los ejemplares que teníamos y nos quedamos sin ninguno para la foto. Por eso en la foto va el segundo: Seda de Baricco en la edición de Anagrama (¿alguien se acuerda de la edición de Norma?)
  • Completa el top 3 Ernesto Tenembaum con su desencanto kirchnerista.
  • Cada nuevo Murakami hace vibrar los estantes: en su primera semana ya está entre los más vendidos.
  • Los Cuentos reunidos de Felisberto siguen siendo los más llevados entre los libros de Eterna Cadencia. Esta semana se suman dos novedades 2010: Grieta de Fatiga y Narraciones de la independencia.
  • El año pasado a esta altura, todos hablábamos de Pola Oloixarac y sus teorías.

seda, cuentos reunidos

Estos son los libros más vendidos de la semana pasada:

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Agenda ::

Sólo un recordatorio

08-03-2010 |

damián tabarovsky

Mañana a las 19, Damián Tabarovsky participará de una entrevista pública en la que recorreremos su obra y sus ocupaciones en el mundo de la literatura. Con entrada libre.

[ Más información ]

Bookmark and Share

:: Lecturas ::

Confortablemente adormecido

08-03-2010 |

¿Qué pasaría si un día recibieras una carta de tu padre en donde te atacara con toda la amargura de ancianidad?

la desolación¿Qué pasaría si un día recibieras una carta de tu padre en donde te atacara con toda la amargura de ancianidad? Es una pregunta para hacerse durante la lectura de La desolación. La nouelle de Yasmina Reza se construye con el monólogo furioso y desencantado que un padre le lanza al hijo cuando se entera que éste se ha covertido en “un militante de la felicidad”.

La vejez es un estado liminar: un umbral, un pasaje. Samuel supo ser un exitoso hombre de negocios, avasallador, una de esas personas que se llevan el mundo por delante. Y ahora se dedica a mantener su jardincito, lamentándose por haber perdido esa intensidad mientras espera que se termine la vejez. Pero hay en esa falta, sin embargo, una libertad. Samuel comprende que es libre de decir lo que piensa, aunque eso implique perder a un amigo de años, aunque eso implique conmocionar a su hijo. Samuel no quiere hacer docencia, no quiere interpretar el papel de abuelo bueno que deje enseñanzas (si ni siquiera recuerda el nombre de su nieto): Samuel quiere vivir lo que sabe son sus últimos días sin obligaciones. Samuel ya no cree en nada, salvo en el atractivo horror de la vida misma.

Se ha señalado a Yasmina Reza como discípula de Beckett –bueno, su protagonista se llama Samuel…–. Yo considero que La desolación tiene un evidente soporte existencialista: “Te habría preferido criminal o terrorista antes que militante de la felicidad”, le dice al hijo. ¿Por qué está en contra de la felicidad? Porque la felicidad te deja confortablemente adormecido, anula la desesperación que te lleva a escapar de la cómo trampa de la seguridad de la clase media… hasta que ya es demasiado tarde.

Bookmark and Share

Un intenso encuentro de cine y literatura

Fabián Casas, Mariano Llinás y Alejandro Lingenti participaron de una mesa en la que hablaron de cine y literatura

Por P.Z. Fotos: Lucio Ramírez

El martes pasado, dentro del ciclo de Los Martes de Eterna Cadencia, Fabián Casas, Mariano Llinás y Alejandro Lingenti participaron de una mesa en la que hablaron de cine y literatura. Un encuentro intenso que dejó mucha tela para cortar. Más allá de la actitud de cada uno frente al público (avasallador Llinás, Casas más reflexivo y Lingenti apareciendo con pinceladas), cada uno fue generoso en cuanto a la honestidad y se la jugaron en cada respuesta. No hubo demasiado espacio para la discusión dado que los tres comparten amistad e intereses, tal vez faltó un contrapeso que pusiera en crisis las definiciones que fueron aportando. Pero ese lugar finalmente fue ocupado por el público. Dejamos aquí los pasajes más salientes del encuentro.

llinás, lingenti, casas

¿Cuánto dura la película de Ocio?

Alejandro Lingenti: Dura 70 minutos… Tuvimos que hacer fuerza para llegar a 70.

Mariano Llinás: Tuvimos que meter unas escenas…

De 4 horas a 70 minutos.

Mariano Llinás: Bueno, pero la hizo otro.

La hizo otro pero la produjiste vos.

Mariano Llinás: ¡No! Yo no produje nada. ¿Ves? Ya está el equívoco. ¡Yo no produje nada! Es una película que lleva la rúbrica de nuestra compañía, que la filmó Agustín Mendilaharzu, pero yo no tuve ninguna participación salvo que soy amigo de Alejandro y trabajamos un poco juntos. Pero es una película de Alejandro Lingenti y de Juan Villegas.

Alejandro Lingenti: Mariano tuvo una incidencia importante en el proceso de montaje, mejoró bastante el material que teníamos.

Mariano Llinás: Hacer una película de la forma en que ahora se hacen las películas independientes involucra una especie de permanente de cambio de roles. No cambio de roles: los roles no son cosas estancas. Desde afuera hay una noción de los roles que se ve con mayor precisión de lo que es en realidad.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Librería ::

Ganate un libro de Eterna Cadencia Editora

05-03-2010

Viernes: día de sorteo. Ganate un libro contestando la pregunta de abajo. Como moderamos los comentarios, no vamos a mostrar las respuestas hasta que termine el concurso. La respuesta -¡exacta!- como siempre, está en el blog: hay que saber mirar.

Hay tiempo hasta el sábado a las 14.00.

¿Qué libro recomienda P. en el dialoguito de ayer?
(El que pone el título tiene doble chance)

Respuesta: P. habla de muchos libros, pero recomienda Narraciones de la independencia, de Dardo Scavino. El ganador es Damián García. ¡Felicitaciones!

Por cuestiones operativas, el ganador debe pasar por la librería a retirar el libro la semana próxima.

Bookmark and Share

:: Ficción ::

Hormigas

05-03-2010 |

Un monaguillo que no cumple su función correctamente, unos jóvenes que se lo llevan y un clima inquietante que mantiene al lector en vilo. Un cuento de Fabio Morábito, incluido en Grieta de fatiga.

grieta de fatigaLlegó en el momento en que el cortejo del funeral enfilaba hacia el panteón, se coló entre los deudos y cuando la procesión se detuvo frente a uno de los bloques de nichos y la gente formó un semicírculo alrededor del cura, se situó adelante. El cura, al reconocerlo, le lanzó una mirada cargada de reproche, y algunos deudos, sobre todo la mujer vestida de negro que estaba a su lado, también lo miraron, pero nadie le preguntó quién era. Él observó al monaguillo, que movía el brasero del incienso con gestos apáticos, y se acordó de haberlo visto dos o tres meses antes en otro funeral, en compañía del mismo cura. Sus facciones eran delicadas como las de una niña y por el parecido que tenía con el otro monaguillo, el que solía acompañar al cura en todas las exequias, pensó que debía de ser su hermano. No le hubiera sorprendido que soltara en cualquier momento el brasero y se fuera, tan abúlicos eran sus gestos. Lo vio ponerse de pie después de insinuar una genuflexión (en realidad hizo un movimiento que se parecía vagamente al de doblar la rodilla), y sus miradas se cruzaron. El otro, al verlo mezclado entre los deudos, se sonrió abiertamente, al grado de que la mujer vestida de negro que estaba a su lado volteó otra vez hacia él para observarlo de manera inquisidora, luego murmuró algo al hombre que estaba junto a ella, también vestido de negro, que estiró el cuello para mirarlo de pies a cabeza. La mujer se inclinó hacia él y le preguntó en voz baja: ¿Con quién vienes, niño?

Él no se inmutó, aparentemente absorto en las exequias, y la otra, después de echarle otro vistazo indagador, dejó de molestarlo. De no ser por el monaguillo, que no perdía oportunidad de voltear a mirarlo, nadie se habría fijado en su presencia. Hubo unos cuchicheos, y el cura, que oficiaba de cara al nicho del muerto, volvió la cabeza. Sin dudar mínimamente de quién era el responsable de aquel desorden, le lanzó otra mirada malévola e interrumpió su rezo, que reanudó en seguida. Él, entonces, dio un paso al frente, tal vez para que todos vieran que no estaba haciendo nada malo, pero el monaguillo, que interpretó aquel acercamiento como una amenaza, dejó de hacer oscilar el incensario. El cura, girando otra vez la cabeza, rojo de rabia, interrumpió definitivamente su jaculatoria. Todos se callaron para observarlo y él, sintiéndose en el centro de las miradas, sonrió y, como quien bromea, dio otro paso y empujó al monaguillo en el hombro. El otro trastabilló, asustado, y el brasero del incienso se le cayó al suelo. Un murmullo surgió de la rueda de los deudos. Varios trozos de carbón ardiente se habían regado en el suelo, soltando una fumarola blanca. Él trató de sonreír, como para mostrar que estaba jugando, y sintió que alguien lo sujetaba por atrás. Dos jóvenes salidos de la rueda lo habían agarrado por los brazos y se lo llevaron en vilo, lejos de allí, mientras un tercer joven iba tras ellos. Sólo cuando el andador dio vuelta a la izquierda y estuvieron fuera de la vista de los deudos, los dos jóvenes le permitieron poner los pies en el suelo, sin soltarlo.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Entrevistas ::

“Los poetas te miran de reojo cuando venís de otro género”

05-03-2010 |

Ignacio Molina comienza un año de mucha actividad con la publicación del poemario Viajemos en subte a China (Ed. Pánico el pánico), un libro que le permitió exorcizar una difícil etapa de su vida.

Por P.Z.

–¿Cómo estás, Ignacio?

–Estoy bien. ¿Te asustaste? Estoy mejor que cuando escribí este libro.

Ignacio Molina

Podría decirse que Ignacio Molina es un experimentador dentro de la literatura. En pocos años ya tiene en su haber una interesante variedad de géneros abordados. Un libro de cuentos (Los estantes vacíos; Entropía), una investigación periodística (Tribus urbanas; Kier), una novela a punto de publicarse, participaciones performáticas con El quinteto de la muerte que también desembocan en un próximo libro. También un libro de poemas “oscuros”: Viajemos en subte a China.

–La mayoría de los poemas –explica– los escribí en una etapa en que estaba verdaderamente mal, unas cuestiones personales me tenían bastante deprimido. No pensé hacer un libro de poemas que reflejara ese estado, salió así. Pero no todos los poemas son oscuros, hay algunos con más aire, hay poemas dedicados a mi hijo.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Librería ::

Dialoguito

04-03-2010

P: ¡Estoy pensando seriamente qué hacer con mi vida, Zu9!. En el anterior dialoguito me mandaron al psicólogo, otro me mandó a un templo budista o algo así. ¿Me mandan a lugares extraños?

PZ: Otro recomendó cerrar el ortelano.

P: Sí, sin hache: que nos metamos los proyectos en el ortelano. Yo sigo con mi búsqueda, sigo con mi Busqued (Mal chiste, aclaración del editor), aunque hoy no voy a hablar de libros autoayudosos.

PZ: ¿Leíste el libro de poesía de Ignacio Molina?

P: Viajemos en subte a China, sí, y le escribí para decirle que me había tocado muy de cerca. Me gusta el escritor que desnuda su alma en un libro. Me pareció que es un reflejo de su vida, un tipo que la pelea, puso cosas muy fuertes. Ese libro me gustó mucho. Me llegó mucho.

PZ: Salió por una editorial nueva: Pánico el pánico.

P: Es de Marina Gersberg, que conduce Palabras enredadas. La hace con alguien más. Sacaron tres libros: el de Molina, el de ella y otro de dos chicos. Pero bueno, comentame un poco tu Martes de Eterna Cadencia con la vista nublada.

PZ: Un martes muy intenso. Antes de empezar la charla le dije a Miguel “o es el mejor martes del año o el peor de mi vida”.

P: Llinás es un tipo áspero. Muy inteligente, pero áspero para entrevistar.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Novedades ::

El 2010 de Marea

04-03-2010

Gustavo Kogan adelantan las novedades de Marea para el 2010.

¿Qué títulos (novedades, reediciones) tienen previstos para este año?

  • Arrancamos el año publicando el libro Cuba libre de la bloguera cubana Yoani Sánchez. Un libro testimonial impresionante y muy bien escrito sobre la aventura de vivir hoy en La Habana siendo joven y no comulgando con el gobierno. El blog ya se lee en quince idiomas y su autora recibió todo tipo de premios internacionales.
  • Julián Gorodischer publica Orden de compra. Diarios de un consumidor compulsivo, sobre las nuevas modalidades de consumo. Una cruza entre la crónica y el ensayo, ilustrado por Juan Soto.
  • Publicamos el nuevo libro de Raj Patel, el autor anglo-hindú que se hizo célebre por su primer libro Obesos y famélicos. Este nuevo libro, Cuando nada vale nada, se adentra en la crisis económica mundial con una óptica original y alternativa.
  • Para abril sale el nuevo libro del músico e historiador Gabo Ferro, Degenerados, anormales y delincuentes. Gabo rastrea en la historia argentina cómo el concepto de degeneración fue moldeando una idea de país con el diferente como un enemigo a combatir.
  • [Seguir leyendo]

    Bookmark and Share

:: Lecturas ::

Con la estética de Burton en el fin de la infancia

04-03-2010 |

La mecánica del corazón es un libro donde el amor puede ser una aventura… mortal. Ideal para los chicos que están abandonando la infancia.

Por P.Z.

la mecánica del corazón-No -dice mi amigo-. Yo sé que Miley Cyrus es Hannah Montana. Lo que pasa es que no sé cómo relacionarme con ella viendo la tele.

La hija de mi amigo está a punto de cumplir 12, sabe de memoria las canciones de Julieta Venegas y ya ha suspirado viendo Zac Efron en High School Musical. Está por entrar en esa edad que es un agujero negro para padres e hijos.

-Me gustaría que pudiéramos compartir… no sé… a Tim Burton. -dice. Pienso que lo dice porque a falta de imaginación vio en la tapa de algún diario el próximo estreno de Alicia en el país de las maravillas. Pienso también que no puedo ser tan prejuicioso, que ya me va a tocar estar de ese lado de la mesa, y el vértigo me sorprende.

-Tim Burton -digo.- Mirá. Fijate qué tal les va con este libro-. Y saco de la mochila un ejemplar de La mecánica del Corazón de Mathias Malzieu. Quién sabe por qué todavía lo tenía allí, tal vez el libro estaba esperando este momento.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Ficción ::

Paternidad

Horacio Castellanos Moya demuestra en cada relato su singular maestría para crear personajes y ambientes, y para lograr, mediante los diálogos, que quienes habitan sus cuentos nos toquen en lo mas hondo. Agradecemos a Editorial Tusquets el habernos cedido el cuento “Paternidad” incluido en el reciente volumen Con la congoja de la pasada tormenta.

Por Horacio Castellanos Moya.

con la congoja de la pasada tormentaPudo haber sido otro crepúsculo, menos límpido. Sentado, de cara al lago, al filo azul de las montañas, paladeé el whisky, la brisa. Algo estaba fuera de lugar: el paisaje, perfecto para el sosiego, o las ganas de avivar la rabia.

-Qué bueno que hayás venido -dijo, desde la mecedora.

-Lindo lugar…

-Me lo prestan un par de veces al año.

Una lancha solitaria, apenas audible, se acercaba al muelle.

-Me gustaría tener una buena cámara para fotografiar ese sol -exclamó-. Es precioso. Miralo. Como una naranja llameante a punto de caer tras las montañas.

Encendí un cigarrillo. Enfriaba deprisa.

-¿De quién es? -pregunté.

-¿Esta casa? … De una compañera profesora de la facultad. Se la regalaron sus padres. No te imaginás cómo me relajo cuando vengo aquí. Puedo pasar horas en esta terraza…

Apoyé mis pies en la baranda. Me pregunté cuánto tardaría en salir la primera estrella.

-Creí que no vendrías -dijo-. Ni te imaginabas que este lugar fuera tan especial, ¿verdad?

Le pedí que me pasara la garrafa con agua.

-Me voy a quedar toda la semana -agregó-. Vos deberías aprovechar también para pasar un buen rato acá. Vale la pena…

-Salgo mañana temprano -mascullé.

Me serví otro whisky, y el agua en un vaso aparte.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Novedades ::

Novedades editoriales de marzo /2

Continuamos ordenando las novedades de marzo.

Más libros que llegan. El esperado regreso de Murakami, un nuevo detective porteño de Alvaro Abós, Tenembaum se pregunta qué les pasó a los Kirchner, Blanco y Marchi hablan de los Beatles después de los Beatles y el reencuentro con El año del desierto de Pedro Mairal.

novedades

El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, Haruki Murakami

Dos historias paralelas se desarrollan en escenarios de nombre evocador: una transcurre en el llamado «fin del mundo», una misteriosa ciudad amurallada; la otra, en un Tokio de un futuro quizá no muy lejano, un frío y despiadado país de las maravillas. En la primera, el narrador y protagonista, anónimo, se ve privado de su sombra, poco a poco también de sus recuerdos, e impelido a leer sueños entre unos habitantes de extrañas carencias anímicas y unicornios cuyo pelaje se torna dorado en invierno. En la segunda historia, el protagonista es un informático de gustos refinados que trabaja en una turbia institución gubernamental, enfrentada a otra organización no menos siniestra en una guerra por el control de la información; sus servicios son requeridos por un inquietante científico que juguetea con la manipulación de la conciencia y de la mente y vive aislado en la red de alcantarillado, una red poblada por los tinieblos, tenebrosas criaturas carnívoras.
(Ed. Tusquets, 488 páginas, $74.-)

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Novedades ::

Novedades editoriales de marzo /1

Para muchos el año comienza el primero de marzo. En el mundo editorial esto no es así: la editoriales hace tiempo que están trabajando para que estos títulos lleguen a las librerías justo a tiempo para los que sienten que el año comienza el primero de marzo.

Estos son algunos de los libros en ediciones de bolsillo que comenzamos a recibir en marzo:

ediciones de bolsillo

Entre mujeres solas, Cesare pavese
Publicada por primera vez en 1949, “Entre mujeres solas” significó para Pavese el salto al éxito de crítica y público. Su protagonista, Clelia, es una mujer madura y fría, que deja Roma y llega de vuelta a Turín, su ciudad natal, para abrir una tienda de modas. Desde esa posición, Clelia se convertirá en una observadora privilegiada de la alta sociedad turinesa de posguerra que ya no sabe qué pedirle a la vida.
(Ed. De Bols!llo, 176 páginas, $29.-)

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Agenda ::

Tabarovsky en una entrevista a fondo

03-03-2010 |

damián tabarovsky

El próximo martes contaremos con la presencia del escritor Damián Tabarovsky que participará de una entrevista pública en la que recorreremos su obra y sus ocupaciones en el mundo de la literatura.

La cita es el martes 9 de mazo a las 19. Con entrada libre.

Para ir entrando en clima:

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

:: Librería ::

Taller de Pedro Mairal en Eterna Cadencia

03-03-2010 |

taller mairal

Está abierta la inscripción para el taller escritura creativa que dirige Pedro Mairal en Eterna Cadencia. Informes e inscripción: tallermairal@gmail.com

Bookmark and Share

:: Librería ::

La verdad de la ficción

02-03-2010

Haruki Murakami dice que “un caballero no habla de ex novias o impuestos”. Pero el escritor no necesariamente es un caballero.

Por P.Z.

philip roth
Philip Roth no evita hablar de amores y amigos en sus novelas.

Haruki Murakami escribe en De qué hablo cuando hablo de correr –un libro de memorias que homenajea a Carver desde el título, de próxima aparición en Argentina– que “la regla es que un caballero no hable de sus ex novias ni de los impuestos que paga”. Pero un escritor no necesariamente es un caballero. Philip Roth –a punto de sacar un nuevo libro que Mondadori promociona bajo la sugestiva consigna “leelo antes de que le den el Nobel”– puede dar cuenta de eso: amparándose en la “indecencia de mi profesión” no ha tenido empacho en escribir no sólo de ex novias e impuestos, sino también de los padres o los niños del vecino para luego asumir las consecuencias… emotivas y judiciales.

¿Existe un límite ético que impone que la literatura no revele hechos de la vida real? No me refiero a biografías, autobiografías o novelas históricas: ¿existe para la ficción ese límite ético? Arnon Grunberg, que acaba de ganar el premio Constantijn Huygen, utiliza un autor heterónimo para las novelas que escribe a partir de experimentar con la realidad. Experimenta, se entiende, con humanos (generalmente humanas) que hacen las veces de conejillos de indias.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share

Las mujeres feroces

02-03-2010 |

Jorgelina Nuñez lee a Claire Keegan en clave de Chejov.

Por Jorgelina Núñez (para Ñ)

Para leer los cuentos de Claire Keegan no hace falta demasiado refinamiento. Son directos, precisos, van al grano. Presentan una situación acotada en el tiempo y la estudian, describiendo de manera sencilla el comportamiento delos personajes. La contundencia se alía con los detalles, que siempre le sirven de soporte. ¿Cómo apreciar de otro modo el efecto devastador de las conductas si no es a través de las minucias? Un portón que queda deliberadamente abierto para mostrar que las cosas no volverán a ser como eran; las fotos de una niña muerta flotando en la sopa que se le ofrece a su padre culposo. La deuda con Chejov es evidente, pero eso no desmerece los relatos de Keegan, que se mantienen fieles a esa línea y honran a su predecesor. Sin hacerla explícita, cada uno de sus cuentos propone una hipótesis de lo que vendrá, y ése es su costado más interesante: dejar suspendida la respuesta acerca de lo que va a pasar, en un tiempo que pertenece sólo a la imaginación del lector. Un ejemplo: un médico casado rompe la relación con su amante y le propone un reencuentro para diez años después. Pasado ese tiempo, la mujer acude a la cita, pero en el lugar aparece la esposa y minutos más, el doctor. “Cómo no saben qué decir ni qué hacer, no dicen ni hacen nada. Los tres se sientan ahí a esperar: Cordelia, el doctor y su esposa, los tres mortales que esperan, que esperan que alguien se vaya”.

[Seguir leyendo]

Bookmark and Share