:: Entrevistas ::

Trazar redes de poesía latinoamericana

27-01-2012

Javiera Pérez Salerno y Sol Bembibre, dos de las integrantes del Proyecto Latinoamericano (de) Unión Poética (PLUP), hablan sobre esta editorial que rastreó su catálogo de plaquetas de forma itinerante.

Por FP.

El Proyecto Latinoamericano (de) Unión Poética nació a fines del año 2009, montado sobre otro proyecto: un viaje por Latinoamérica. Tenían algunas plaquetas de poetas argentinos y emprendieron la ruta hacia Bolivia, siguieron para el norte pasando por Perú, Ecuador y Venezuela, hasta México, visitando en el camino las escenas poéticas de cada lugar y haciendo circular esas primeras plaquetas. “Vamos a deslizarlas en bolsos ajenos, vamos a leerlas en fogones, vamos a olvidarlas en vagones de trenes”, anunciaban entonces. PLUP se presentaba como un proyecto de distribución artesanal de poesía, con un lado viajero y una sede en Buenos Aires, adonde harían llegar lo que fueran descubriendo por el camino.

El viaje se fue ramificando, los viajeros se multiplicaron, y la constancia de ese primer movimiento expeditivo son las distintas crónicas de viaje recopiladas en el primer blog del proyecto. Más de dos años después, muchos de esos viajeros están de vuelta en Argentina, pero la red está tejida: PLUP aglutina literatura latinoamericana actual producida en los márgenes del mainstream, en otros centros urbanos además de las capitales, donde hay gente que “está realmente reflexionando sobre poesía, pensando y escribiendo de una manera muy comprometida, muy sistemática”, asegura Javiera Pérez Salerno, quien lleva adelante el proyecto junto con Cecilia Eraso y Sol Bembibre.

En esta entrevista Javiera Pérez Salerno y Sol Bembibre hablan del origen del proyecto, del catálogo que se formó (que incluye tanto plaquetas que pueden descargarse en forma gratuita como videos caseros de lecturas) y de los planes para el futuro.

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Ganate un libro de Eterna Cadencia Editora

27-01-2012

Viernes: día de sorteo. Ganate un libro contestando la pregunta de abajo.

¿Qué característica diferencia a uno de estos libros de todos los demás?

cuentos reunidos celeste y blanca carne viva los padres de sherezade

Como moderamos los comentarios, no vamos a mostrar las respuestas hasta que termine el concurso: hay tiempo hasta el domingo a las 14.00.

 


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Los relatos fantásticos de Turguéniev

27-01-2012

En el prefacio, Luisa Borovsky, traductora y editora de este volumen de Relatos fantásticos de Iván Turguéniev (Adriana Hidalgo), explica el interés fantástico que se despertó en este escritor tan destacado del realismo ruso: “el autor se siente atraído por comprender las manifestaciones de una naturaleza que el hombre todavía no ha aprendido a dominar”.

Por Luisa Borovsky.

relatos fantásticosIván Turguéniev, maestro indiscutible del verbo ele­gante, amigo de Flaubert y Maupassant, contemporáneo de Gógol, Dostoievski y Tolstói, es sin duda uno de los más notables autores de la fecunda literatura rusa del siglo XIX.

La obra de Turguéniev se desarrolla en un período impregnado por el debate sobre grandes temas políticos y sociales –la autocracia, la servidumbre, el rol de las clases ilustradas, el nihilismo, la polémica entre eslavófilos y occidentalistas– y no es ajena a los avatares del momento. Si en sus primeros escritos rinde tributo al romanticismo –se percibe la influencia de Lérmontov en el contenido, de Pushkin en la forma–, más tarde el realismo gana terreno, enfocándose en dos protagonistas centrales de la época: el campesino y el hombre superfluo, perfiles que el autor conoce de cerca, por haber pasado sus primeros años en la finca familiar y por ser condiscípulo de esa elite ilustrada pero inconstante y complaciente cuando se trata de actuar para conseguir las reformas que predica. Así, en títulos como Relatos de un cazador y Padres e hijos denuncia las deplorables condiciones en que viven los siervos y pone en evidencia la dudosa ética del intelectual liberal, sensible pero débil de carácter.

Sin embargo, como señala Vladímir Soloviov, y más tarde Roger Caillois y Tzvetan Todorov, el siglo XIX –cuando el triunfo de la lógica científica no admite la existencia de fenómenos no explicables– es también un período de auge de la literatura fantástica. Tal vez, porque el concepto de fantástico se define precisamen­te a partir de su relación con lo real: lo fantástico es el desconcierto, la duda, la brecha que en un mundo estructurado a partir de las leyes naturales crea un acontecimiento en apariencia sobrenatural, que obedece a leyes desconocidas. Es aquello que evoca asociaciones ancestrales, fuerzas irreconciliables, nocturnas, demo­níacas, que cuestionan el positivismo decimonónico, y en la literatura, toman por asalto las verdades de la novela realista. No es extraño entonces que Turguéniev, reconocido por su racionalismo “occidental” y a la vez, como dijera Maupassant, “estimado (…) por su candi­dez, siempre bondadoso y siempre un poco sorprendido”, escribiera cuentos fantásticos.

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¿Qué importa quién habla?

26-01-2012

En torno a los heterónimos de Pessoa flotan algunas ideas de Alan Badiou, Michael Foucault, Mallarmé, Roland Barthes y Marcelo Cohen sobre las configuraciones del autor. “El nacimiento del lector se paga con la muerte del autor”.

Por Florencia Parodi y Carmen M. Cáceres.

pessoa

El heterónimo no es un escudo de valentía. No se trata de decir con la máscara lo que el rostro no puede nombrar. Fernando Pessoa no es sinónimo de Ricardo Reis o de Caeiro porque cada uno de estos nombres trabaja con materiales y voces distintas. No hay entonces un rostro que se esconde en la función resonante de las máscaras. Se trata de múltiples rostros, cada uno con su fisonomía y sus obsesiones. Así, “más que escribir una obra, Fernando Pessoa exhibió un todo, una configuración literaria en la que se inscriben todas las oposiciones, todos los problemas del pensamiento del siglo”, ha dicho el escritor y filósofo Alain Badiou. Pessoa es la medusa literaria: un cuerpo que soporta a múltiples autores, todos legítimos, escribiendo en paralelo.

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:: Ficción ::

El alfabeto colorido

26-01-2012 |

El primer relato de Noches en Fitzrovia, del genial Maclaren-Ross, una de las últimas novedades de La Bestia Equilátera.

Por Julian Maclaren-Ross. Traducción: María Martoccia.

Poco después de mi nacimiento, que tuvo lugar a medianoche y durante una tormenta, estalló la guerra, y uno de mis primeros recuerdos es sentir que los brazos de mi padre me arrancaban de la cuna y me llevaban al jardín de nuestra casa en Ramsgate, justo a tiempo para ver cómo un zepelín alemán desplegaba su sombra desde la enorme amenaza iluminada por la luna que era el cielo.

Me contaron que grité de alegría y extendí los brazos hacia aquel largo y resplandeciente cigarro plateado, pero yo no pue-do afirmarlo; sí recuerdo la imagen con nitidez, como algo que me proporcionó un considerable deleite, pero no mi reacción física. El zepelín no parecía en absoluto una amenaza: representaba, más bien, la promesa de un juguete brillante que en ese entonces era demasiado grande como para que yo pudiera tomarlo entre mis manos, pero que, con suerte, me lo ofrecerían más adelante. Por otro lado, al clavar los ojos en esas estrellas que me respondían titilando un mensaje que no podía descifrar, descubrí una inmensa franja de vacío que me intimidaba; la lejana y fría esfera de la luna parecía retroceder hundiéndose entre las nubes para no interponerse en el camino mientras el zepelín pasaba sin dificultad alguna, y quizás quienes estaban apiñados a mi alrededor transmitieron de alguna manera la muda consternación que sentían, ya que de repente lancé un aullido de terror.

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:: Ficción ::

Bellas artes

26-01-2012 |

El principio de “Luciérnagas”, primer capítulo de un libro de Luis Sagasti que Gabriela Cabezón Cámara calificó como psicotrópico: “el decurso se me volvió instante, un instante epifánico, luminoso”.

Por Luis Sagasti.

bellas artesEl mundo es un ovillo de lana.

Una madeja a la que no es fácil encontrarle la punta. Cuando no, se toma parte de la superficie, se la jala hacia fuera, se sostiene un pequeño tramo de hilo y se lo corta con un golpe seco. Después, si se encuentra la otra punta ya habrá tiempo de anudarlas. Una receta de cocina. Unos piensan que el mundo es un ovillo de lana de un cordero que se inmoló hace mucho para que todos pudieran abrigarse.

Y encuentran esa idea reconfortante.

Y hay otros que piensan que en realidad el mundo está sujeto por hilos. Como si la verdadera madeja estuviera en otro sitio. Entonces se dice y se publican títulos y titulares que intentan explicar cosas tales como quiénes mueven los hilos del mundo. Tapas de revistas: sobre fondo negro dos ojos amenazantes. Y hay escritores que escriben libros sobre este asunto. Todo esto no es otra cosa que la famosa teoría de las conspiraciones. Explicación que es resultado de una pereza intelectual extraordinaria: un grupo de hombres decide tejer la trama de nuestras vidas. Así como así. Porque: a. son buenos y puros; b. quieren preservar su renta; c. son malos, muy; d. custodian un secreto que, si todos nos enterásemos, sería nuestro fin y el de ellos, por supuesto. Para quien lea así el mundo, cualquier conspiración, porque las conspiraciones siempre han existido, vamos, es el resultado visible de una conspiración mayor. Y las pequeñas conspiraciones se encuentran todas relacionadas entre sí. El hombre no llegó a la Luna; Paul McCartney murió en 1967 y fue reemplazado por alguien idéntico; Cristo se bajó de la cruz, tuvo mellizas con Magdalena; Shakespeare es Francis Bacon; la Logia Lautaro es una rama de la masonería, que es una rama de los rosacruces, que es una rama de los gnósticos y el árbol se hace tan grande que no solo no deja ver el bosque sino que además lo llena todo de sombras y allí aparecen entonces esos dos ojos negros amenazantes que quieren que sepamos que hay algo  que es mejor no saber. Porque, esto sí sabemos, los conspiradores siempre dejan pistas, como si todo no fuera más que un juego de escondidas. Para las personas que así piensan, cualquier secreto constituye complot, porque, cuando se conspira, se respira al unísono y bajito, como cuando se dice un secreto.

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:: Noticias ::

Los libros frente a SOPA

25-01-2012

La lucha del copyright en Internet.

Por FP.

sopa

Los proyectos de ley SOPA y PIPA (que en este momento están detenidos) pretenden restringir el libre flujo de información y contenidos en Internet. Las protestas en contra de estas leyes hicieron explotar un debate latente a partir de la revolución que supuso el paso a Internet como principal plataforma de soporte para la circulación de libros, música, películas. Para los usuarios se naturalizó: primero bajar música, después ver películas en línea, y ahora también empieza a ser frecuente el acceso a libros digitalizados. Pero el cierre de Megaupload reavivó el debate. Con las descargas gratuitas, los derechos de autor tal como los concebimos tienen que volver a pensarse. Consultados por Eterna Cadencia, Marina Mariasch, Diego Rojas, Enzo Maqueira y Diego Erlan expresaron su opinión:

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Ipanema radioactiva

El autor de Silvia recomienda Marcola, un poema de Mariano Dupont que partió de un texto “real”, de una entrevista. Dupont “roba la entrevista y la pule hasta abogar como afilador de la lengua del diablo”, dice Cristiani.

Por Aquiles Cristiani.

marcolaMarcola de Mariano Dupont articula al menos tres características que lo alejan de la mayoría de los libros de poemas. La primera es que hace reír, la segunda que se lee de un tirón –el libro entero tiene veinte páginas– y la tercera que introduce un persistente residuo mnémico, una especie de antígeno que expande las visiones miserables que en el texto ocupaban una línea, delimitando en el recuerdo un espacio de novela.

Tal vez esta última característica responda a una cuarta: cualquier persona podría no sólo leer Marcola sino también contarlo a modo de anécdota o preocupación, digamos, coloquialmente; el tono con que está escrito es muy directo.

Marcola, Marcos Willians Herbas Camacho, es uno de los líderes carcelarios más interesantes de la historia del crimen. Vive en una prisión en San Pablo, su despacho, la torre de marfil donde asegura haber leído tres mil libros. Marcola, el poema de Dupont, es una diatriba biliar que confronta la perspectiva del mundo pensado “desde lo social” y la mirada anómala de un sujeto a punto de variar la especie. Un engendro nacido del riñón de una cultura asesina.

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Prensa de la semana

25-01-2012

Algunos artículos en la prensa y en blogs que hablan, comentan, preguntan, visitan los libros de Eterna Cadencia Editora.

“La memoria es el territorio más sólido para escribir”. Silvina Friera entrevista a Sylvia Molloy para Página/12:

En los ojos de la escritora asoma una chispa de inocultable satisfacción. Sylvia Molloy apoya las manos sobre una de las mesas del bar de la librería Eterna Cadencia y con los dedos índices dibuja una especie de mapa de esta “conjunción de casualidades muy provechosas y estimulantes”, según las define ante Página/12. La reedición de El común olvido (Eterna Cadencia), novela agotada poco tiempo después de su publicación, hace ya diez años, se produce en un momento en que la obra de Molloy, excepcional escritora y crítica, está en el centro de atención de cineastas y directores teatrales. El común olvido tendrá una versión cinematográfica a cargo de Vanessa Ragone; pronto se reeditará En breve cárcel, está en marcha la adaptación teatral de la última novela que publicó, Desarticulaciones, y hacia fin de 2012 llegará su esperado nuevo libro de ensayos sobre modernismo latinoamericano (ver aparte). La escritora trabaja el material autobiográfico acercando y distanciando los recuerdos o fantasmas que revisita. A ella –como a Daniel, el protagonista de su novela– le produjo una gran desazón el regreso a Buenos Aires, después de la muerte de su madre, quien le transfirió una última voluntad que no pudo cumplir: quería que arrojara las cenizas al Río de la Plata.

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:: Lecturas ::

Los ingrávidos

24-01-2012 |

Una lectura de Los ingrávidos de Valeria Luiselli, una novela que habla “de gente que poco a poco se vuelve fantasma y desaparece completamente, o de gente que a último momento es rescatada, justo antes de perder completamente peso”.

Por Federico Falco.

los ingrávidosUna mujer joven escribe de a ratos, encerrada en una casona mexicana, con una bebé pequeña y un hijo que ya habla y todavía no se ha dejado dominar por las convenciones de la lengua. La mujer escribe cuando puede, cuando sus hijos y su marido se lo permiten. El niño la obliga a jugar a las escondidas pero invierte el sentido del juego. Sólo él se esconde y el juego gira a su alrededor: los padres deben buscarlo. Cuando por fin lo encuentran, el chico, con la lucidez inapelable que tienen los chicos, grita “encontrado” y el juego se termina.

Y esta novela apretada y bonita también es una escondida. Valeria Luiselli se inventa una mujer que escribe para esconderse, para que sus hijos, para que su marido (que lee y espía y se enoja con lo que lee) no la encuentren porque cuando lo hagan, el juego se habrá terminado.

La mujer escribe en fragmentos cortos, acuclillada en el armario de las escobas. Escribe recuerdos de su juventud en Nueva York, cuando trabajaba para un minúsculo editor que intentaba dar el batacazo descubriendo al próximo Bolaño y al que ella trató de convencer para que publicara al poeta mexicano Gilberto Owen. Escribe sobre sus amigos neoyorquinos, transcribe sus notas sobre la vida de Owen, escribe sobre lo que está escribiendo, escribe sobre su marido que la espía y sobre lo que inventa para despistar al marido.

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:: Lecturas ::

Las reinvenciones de Dahl

24-01-2012 |

Algunas pistas sobre cómo el genial escritor galés le faltó el respeto a los clásicos y creó algo mucho más interesante. 

Por Amalia Sanz.

cuentos en verso para niños perversosEn 1982, Roald Dahl (Matilda, Las Brujas, Charlie y la fábrica de chocolate) publica Revolting Rhymes, un conjunto de versiones paródicas de los que posiblemente sean los cuentos clásicos infantiles más populares: “Cenicienta”, “Juan y la habichuela mágica”, “Blancanieves”, “Rizos de Oro”, “Caperucita Roja” y “Los tres chanchitos”. El libro fue traducido tres años después al español por Miguel Azaola bajo el título de Cuentos en verso para niños perversos (Alfaguara Infantil), una operación editorial que decide el cambio total del título. Azaola, quien también era entonces Director Editorial de Alfaguara Infantil en España, dijo que decidió modificar el título original (Rimas o Poemas repugnantes, asquerosos o vomitivos) por razones puramente comerciales: “…si bien los niños hispánicos recibirían con naturalidad cualquiera de los posibles títulos enunciados, el riesgo de que los adultos, los compradores a fin de cuentas, se sintieran cohibidos ante la compra parecía bastante alto, y ello podría hacer de un magnífico libro, un estrepitoso fracaso comercial”. El procedimiento de la industria es doble: por un lado, desde el título seleccionado –¿podría suceder eso en un “libro para adultos”?–, se dibuja una indicación de destinatario/lector explícita. Toda la literatura infantil se define desde la idea de un destinatario niño/a, pero aquí el lector ideal es un niño perverso (la idea de lo perverso con frecuencia está vinculado humorísticamente a una de las representaciones posibles de infancia). Por otro lado, tal como lo deja claro el propio Azaola, atiende a la importancia del verdadero destinatario: el libro, a través de una estrategia comercial, a quien busca captar no es al lector si no al mediador/comprador, y cualquier rasgo escatológico, por elusivo que sea, puede espantar a un padre que quiere que el nene lea así se educa.

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La poesía en el paisaje

Belén Iannuzzi, autora de El origen de las especies, recomienda leer el diario en el que Jonas Mekas escribe “Abandona tu cultura y vuelve a la tierra; ara los campos, planta jardines”.

Por Belén Iannuzzi.

Ningún lugar adonde ir, de Jonas Mekas, es un libro que suelo recomendar casi con insistencia de evangelista. Es un diario; uno de mis géneros preferidos, por la frescura, la cotidianeidad y la simpleza que lo caracteriza. En un diario está la vida contada en primera persona, sin artificialidad ni grandilocuencia. El autor, que es el narrador, escribe su cuaderno desde que tiene que huir de su país, Lituania, por razones políticas en la Segunda Guerra Mundial. Desde 1944 hasta 1955, escribe, meticulosamente, su errancia diaria.

Ningún lugar adonde ir es una suerte de viaje de Ulises u Odiseo. Comienza Mekas: “Cuando dejé mi hogar, cuando dejé mi pueblo, cuando partí en un viaje que finalmente me llevó a recalar en Nueva York, tenía veintidós años. Ya era entonces un joven de cierta reputación. Durante más de un año había trabajado como redactor de un semanario de provincia. Había trabajado como editor técnico de un seminario semiliterario nacional durante otro año. Había publicado mis primeros poemas y había creado un escándalo en el ‘mundo’ literario de Lituania con lo que hoy llamaría ataques estúpidos y maliciosos a algunos escritores y poetas de las generaciones precedentes”. Luego, la vida, todo cambió: Mekas pasa un tiempo en un campo de trabajos forzados (“No soy un soldado ni un partisano. No estoy apto física ni mentalmente para este tipo de vida. Soy un poeta”) en Prusia, donde conoce el dolor, el horror, la belleza de la naturaleza y su fuerza. Más tarde, junto a su hermano, llega a una casa de tránsito para refugiados, donde los ubican en una granja de un alemán: trabajan catorce horas por día alimentado ganado, cortando leña, arando. En sus ratos libres, suben al altillo y leen libros o diccionarios acostados sobre mantas en el piso. “Trabajo en una granja. Trato con la tierra, el campo. Es la más noble de las ocupaciones. Goethe, Rousseau, Voltaire… Todos los románticos la elogiaron. Abandona tu cultura y vuelve a la tierra; ara los campos, planta jardines”, escribe en abril de 1945. En la primavera, deciden que deben volver a moverse de lugar: con lo que ganaron trabajando en el campo, compran dos bicicletas viejas y planean llegar a Frankfurt y de allí más al sur, a Suiza o Francia. ¡Y llegan a Frankfurt pedaleando! Duermen en la estación junto a más personas, viajan en trenes atestados de más personas solas, mujeres, niños, familias sin ningún lugar adonde ir, saltan de los trenes a buscar frutas de los árboles al lado del camino y vuelven a subir. Mekas aprende a “llevar su mundo encima, como los gitanos”, dice.

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:: Rankings ::

Ranking semanal

23-01-2012 |

Los libros más vendidos de la semana.

ranking

Esta semana encabeza el ranking la primera novela de Violeta Gorodischer, Los años que vive un gato. La autora habla de este libro en la entrevista Crecer en los noventa. En segundo puesto quedó David Lynch, el ganador del ranking del año pasado, con Atrapa el pez dorado, el libro del que habla Carlos Godoy en La construcción de un mundo radiactivo. Completa el top3 otro autor frecuente entre los más vendidos: Mario Levrero y los relatos de La máquina de pensar en Gladys prologados por Marcial Souto. Cabe destacar la presencia en el ranking de un clásico como Dickens, que figura con Grandes esperanzas, la novela que nos recomendara Luciano Lamberti.

De haber tenido en cuenta los libros de nuestra editorial, Los cuentos siniestros de Kobo Abe, reseñados parcialmente por Quintín, figurarían en el segundo puesto, seguidos de Glaxo de Hernán Ronsino. Luego, en el quinto y sexto lugar hubieran quedado los Cuentos reunidos de Felisberto Hernández y la novela que Sylvia Molloy El común olvido, respectivamente.

La misma semana del año pasado Piglia encabezaba el ranking con su novela Blanco nocturno, de la que habló en una entrevista pública en Eterna Cadencia. Completaban el top3 de esa semana del 2011 Los peligros de fumar en la cama de Mariana Enríquez y, nuevamente, los Cuentos reunidos de Felisberto Hernández.

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:: Librería ::

(No) almuerzo en casa. Sí desayuno y tomo el té.

23-01-2012

Dos semanas sin almuerzos.

Foto: Lucio Ramírez.

samantha schweblin

Las vacaciones traen felicidad a la gente. Ahora le tocó esa felicidad a nuestra cocinera, que hoy se escapó con rumbo desconocido. Ojalá las disfrute y descanse. ¿Quién podrá cocinarnos?, se preguntaría el gran Chapulín. Buscamos opciones, no las encontramos. Así que cerramos la cocina por dos semanas y los primeros días de febrero arrancamos nuevamente con nuestros almuerzos.

¡Eso sí! El bar, con sus tostados, medialunas, alfajores, brownies, cafés, gaseosas, cervezas, tragos y etc. sigue abierto en el horario de siempre, de 10 a 21 de lunes a viernes, y de 11.30 a 20 los sábados.

Sepan disculpar las molestias.


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Vivir afuera

22-01-2012

Toda una semana para eventear.

Por FP.

La única razón por la que se puede sobrevivir afuera son las propuestas que logran distraer del calor. Continúan tres ciclos que venimos nombrando de películas al aire libre: esta semana en el Konex pasan El gato desaparece, Más corazón que odio en el jardín de ECuNHi y en el autocine del Rosedal, Medianeras. Además se puede visitar en familia la exposición de Carlos Cruz-Diez en Malba y terminar haciendo barriletes, o la muestra de 310 fotos de la Bienal Internacional de Fotografía Artística y Documental en el Centro Cultural Borges. Y hay dos más a la intemperie: un espectáculo para chicos de marionetas venecianas inspirado en una obra de Carlo Goldoni y música y poesía en el anfiteatro del Parque Centenario con Fabián Casas y los 107 Faunos.

 

Lunes
Visita a Cruz-Diez en familia y taller de barriletes

El equipo educativo del Malba hace un recorrido por el color en las obras y las ambientaciones del artista venezolano Carlos Cruz-Diez. Es para chicos de entre cinco y once años de edad, y hay cupo para veinte, que pueden  ir con acompañantes. La actividad termina con un taller de barriletes de colores diseñados por Cruz-Diez.

En Malba, Figueroa Alcorta 3415, a las 10.30.

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