:: Entrevistas ::

“El complejo de inferioridad de Miami es impresionante”

12-03-2010 |

Hernán Iglesias Illa retrata en la crónica Miami a una ciudad que escapa del lugar común que la ubica entre la frivolidad y el anticastrismo.

Por P.Z.

–No escuché a mucha gente decir miami, la mayoría dice maiami. En Cuba se dice miami, entonces lo pueden decir algunos recién llegados, pero los que llevan más tiempo en Miami dicen maiami.

Como muchos, Hernán Iglesias Illa sentía un cierto desdén hacia Miami. Una ciudad vinculada a la frivolidad y la liviandad, el polo opuesto de la cultura europea o el compromiso sudamericano, capaz de alojar la derecha recalcitrante cubana. Sin embargo, luego de una serie de viajes, el autor de Golden boys comenzó a advertir lo que aparecía por fuera del lugar común y, tal vez intentando descubrir si la ciudad le gustaba o no, comenzó a escribir esta crónica. Miami es a la vez un descubrimiento y un desafío: a lo largo de las páginas uno se reconoce en la mirada prejuiciosa que cree saber todo de una ciudad de la que ni siquiera sabe cómo la pronuncian sus habitantes.

hernán iglesias illa

–¿A quién está dirigido el libro?

–Como contiene la historia de mi cambio de opinión sobre Miami, el libro está dirigido a mi viejo yo y a la gente que conocía antes de ese cambio. Me pareció que había mucha gente en Argentina y en América Latina que leyendo el libro podía experimentar el mismo camino que hice yo. Gente que está lista para sorprenderse con una opinión nueva sobre Miami.

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:: Librería ::

Ganate un libro de Eterna Cadencia Editora

12-03-2010 |

Viernes: día de sorteo. Ganate un libro contestando la pregunta de abajo. Como moderamos los comentarios, no vamos a mostrar las respuestas hasta que termine el concurso. La respuesta -¡exacta!- como siempre, está en el blog: hay que saber mirar.

Hay tiempo hasta el sábado a las 14.00.

¿Qué se propone Dardo Scavino en Narraciones de la independencia según Silvia Hopenhayn?

Por cuestiones operativas, el ganador debe pasar por la librería a retirar el libro la semana próxima.

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:: Novedades ::

Novedades editoriales /4

12-03-2010

Llega marzo y llegan las novedades escolares: desde el teatro clásico español a los clásicos de ciencia ficción. Estos son algunos de los nuevos viejos libros que recibimos esta semana:

mochila

Rosaura a las diez, Marco Denevi
(Ed. Sudamericana, 256 págs., $ 35.-)

Todo comenzó con un crimen. O mejor, todo comenzó unos seis meses antes, “aquella mañana en que el cartero trajo un sobre rosa con un detestable perfume a violetas”. Los sobres van llegando puntualmente, cada miércoles, a la pensión La Madrileña. El olor a violetas invade las habitaciones de los inquilinos, que se convertirán en testigos del encuentro entre Rosaura y Camilo, el tímido restaurador de cuadros. Pero cuando Rosaura es encontrada muerta, cada uno de los personajes tendrá que dar su versión de la historia.

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La pregunta por el lenguaje

12-03-2010 | ,

El prólogo de Stephen King a Mientras escribo: ¿puede un escritor de bestsellers hablar del lenguaje?

Por Stephen King.

mientras escriboA principios de los años noventa (es posible que en 1992, pero la diversión no se lleva bien con la memoria) formé parte de un grupo de rock con mayoría de escritores. Los Rock Bottom Remainders era una idea de Kathi Kamen Goldmark, publicista editorial y música de San Francisco. Los miembros del grupo éramos Dave Berry en guitarra solista, Ridley Pearson en bajo, Barbara Kingsolver en los teclados y yo en guitarra rítmica. También había un terceto de coristas femeninas, al estilo de las Dixie Cups, compuesto (salvo variaciones) por Kathi, Tad Bartimus y Amy Tan.

El grupo había sido concebido como simple flor de un día. Pensábamos ofrecer dos conciertos en la American Booksellers Convention, reírnos un poco, recuperar durante tres o cuatro horas nuestras disipadas juventudes y separarnos.

En realidad, el grupo no ha llegado a disgregarse del todo. Vimos que nos gustaba demasiado tocar juntos para no seguir, y, mediante la adición de un saxo y una batería (más la presencia inicial de nuestro gurú musical y alma del grupo, Al Kooper), conseguimos un sonido bastante aceptable. Digno de que cobráramos entrada, aunque fuera a precios de sala pequeña, no de U2 o la E Street Band. Salimos de gira, escribimos un libro sobre el grupo (con mi mujer haciendo las fotos y bailando cada vez que le apetecía, es decir, con frecuencia) y seguimos tocando a salto de mata con dos nombres, The Remainders y Raymond Burr’s Legs. La composición del grupo es variable (el periodista Mitch Alboom ha sustituido a Barbara en los teclados, y Al Kooper ya no toca con nosotros por desavenencias con Kathi), pero el núcleo hemos seguido siendo Kathi, Amy, Ridley, Dave, Mitch Alboom y yo, más Josh Kelly en la batería y Erasmo Paolo en el saxo.

Tocamos por amor a la música, pero también a la amistad. Nos llevamos bien y agradecemos la oportunidad, aunque sólo sea de vez en cuando, de hablar del oficio que compartimos, el de verdad, el que nos aconsejan constantemente que no abandonemos. Somos escritores, pero evitamos preguntarnos mutuamente de dónde sacamos las ideas. Sabemos que no lo sabemos.

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:: Librería ::

Dialoguito

11-03-2010

P y PZ hablaban de literatura, perdían el tiempo, cuando llegó Ana y tiró que estaba leyendo a Ercole Lissardi y revolucionó la mesa.

P: ¿Cuál fue el libro que cambió tu vida?

PZ: ¡No! ¡No! Yo arraco.

P: Si siempre siempre empezás hablando vos.

PZ: No: siempre empezás vos diciendo “Zu9, tal cosa”.

P: Bueno: Zu9, ¿cuál fue el libro que te cambió la vida?

PZ: No sé… Paso. Siguiente pregunta.

P: Tenés que contestarla.

PZ: Mmmm. Supongo que Búffalo Bill o Miguel Strogoff. Yo tenía un dormitorio para mí solo y a los nueve o diez años descubrí que podía recluirme de la familia si me quedaba leyendo. Como un refugio, como un escapismo. ¿El tuyo?

P: Uno de Barylko.

PZ: ¡Sos un grasa!

P: Vos me preguntaste cuál fue el libro que me cambió la vida. Preguntame si lo leí.

PZ: ¿Lo leíste?

P: No.

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Damián Tabarovsky a fondo /1

11-03-2010 |

Damián Tabarovsky participó de una entrevista pública dentro del ciclo Los Martes de Eterna Cadencia.

Por P.Z.

El escritor Damián Tabarovsky fue el invitado al ciclo de los Martes de Eterna Cadencia de esta semana. Participó de una entrevista pública en la que habló de sus obras, pero también de cómo ve la realidad literaria argentina. Fiel a su estilo, Tabarovsky no se guardó nada ni le escapó a ninguna pregunta. “No sé si hubiera venido yo mismo a verme”, bromeó antes de empezar. Una lectura para no perderse.

damián tabarovsky

[Primera parte]

¿Sos un tipo exitoso?

[Se ríe] Qué pregunta. No me gusta la idea de éxito de ninguna manera. Una de las razones por las que no mando textos a premios literarios es porque no acepto la idea de que haya ganadores y perdedores. Que los hay todo el tiempo, permanentemente. Yo mismo, desde mi trabajo como editor, recibo originales y le digo sí a unos y no a otros. Todo el tiempo hay selección, exámenes, criterios, posturas. Lo que no me gusta es encima redoblar eso, generar más de eso. Una de las ideas que escribo es para rediscutir, no sé si el éxito que es una categoría un poco comercial, pero llamémoslo para decirlo más modestamente en términos de sociología las instancias de legitimidad.

Me siento exitoso –o contento o satisfecho– en que puedo vivir de algo que tiene que ver con lo intelectual. Que no es poco: al día siguiente de cumplir 18 años saqué el registro de manejar y lo saqué profesional por si tenía que ser taxista o algo por el estilo. No lo digo con ironía: vengo de una familia de clase media baja de Villa de Parque. Por una cuestión rara, mis padres estudiaban medicina cuando yo ya había nacido, se recibieron de grandes. Es increíble: me acuerdo que mi viejo se recibió cuando yo tenía ocho años y el primer trabajo como médico fue en una pileta –que es lo más bajo– y era como el triple de sueldo del que tenía antes, que trabajaba en una fiambrería. Dieron ese salto al ser profesionales. Igualmente mi viejo tiene un departamento de dos ambientes y un Ford Senda ’93. Y están muy contentos de dónde venimos. Entonces yo, efectivamente, a los 18 años, cursando el primer año de la facultad de Sociología y sin muchos contactos con el mundo intelectual, no tenía la certeza de qué iba a hacer de mi vida y manejaba bien. Había aprendido a manejar a los 15, 16 y dije “saco el registro profesional”.

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:: Novedades ::

Novedades editoriales de marzo /3

Más libros llegan a Eterna Cadencia. La esperada novela premiada de Olguín, el nuevo libro de Leonardo Padura y la edición de bolsillo de Zapatos Italianos de Mankell. Además, los ensayos de Valéry sobre poética y estética, La izquierda lacaniana de Yannis Stavrakakis y el estudio de Laura Vázquez sobre la industria de la historieta argentina.

novedades

Oscura y monótona sangre, Sergio Olguín
(Tusquets Editores, 192 págs., $ 44.-)

Camino de su empresa en las afueras de Buenos Aires, a Julio Andrada le gusta tomar todas las mañanas, si va solo, la avenida Amancio Alcorta porque se adentra por barrios humildes que le recuerdan su procedencia, y, sobre todo, le devuelven la medida exacta de su éxito y su ascenso social. Un día, en una comida azarosa, Julio no puede evitar oír la conversación y las bromas de unos camioneros sobre el mercado sexual en uno de los barrios próximos a su trayecto habitual. Como dirá él mismo, ese día será el principio del fin. Guiado casi por una pulsión incógnita, Andrada se sorprenderá a sí mismo acudiendo al atardecer en coche, y contratando los servicios de Daiana, una adolescente que le provocará un borbotón incontenible de deseo. El vecino y empresario modélico, presidente de su comunidad, preocupado por la buena imagen de su familia, organiza con aplomo y fría inteligencia su doble vida. Pero poco a poco la situación precisa de decisiones rápidas, y de comportamientos cada vez más resolutivos y comprometidos.

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:: Ficción ::

La zanja

11-03-2010 |

El cuento “La zanja” es el primer cuento de Como tanta gente que anda por ahí, libro editado en 1975. Ayer lo llamamos a Vicente Battista para pedirle que nos permitiera publicar este cuento, a la vez magistral y terrible, en el blog. “¿Pero qué versión tenés?”, preguntó. “Te paso la última, porque lo volví a corregir el año pasado.” Nos asombró la constancia de seguir corrigiendo aún después de 35 años de haberlo publicado. “Yo siempre sigo corrigiendo”, nos contó y aclaró: “corregir para mí es quitar, esos libros que dicen versión corregida y aumentada ¡no están corregidos!”.

vicente battista

Siempre fuiste un infeliz. Por eso ahora te quedás sentado en medio del patio, sobre el banquito bajo, con el sol pegándote en la espalda, mirando tu propia sombra que, aburrida, se pierde entre las baldosas. Germán esta en medio del patio y trata de no oír los ruidos que hace Norma al preparar la valija. Sabe que cuando termine de acomodar la ropa, Norma abrirá la puerta y se perderá por el corredor, camino a la calle. Germán quedará solo, con los malvones que hoy no fueron regados, los platos sucios amontonados en la pileta y esa terrible angustia, esa antigua impotencia, que hace que ahora siga así, encogido sobre el banquito, mientras Norma guarda prolijamente la ropa. Unos minutos antes le había dicho que no lo aguantaba más, y también “pobre cornudo”, pero lo de cornudo quizá lo imaginó él, porque se mezcló con el portazo que dio Norma al encerrarse en la pieza. Hubo un silencio y de nuevo los gritos, idénticos a los de aquella otra vez, cuando papá dejó el diario a un costado y lentamente se fue poniendo de pie: Germán llegaba de la calle todo sucio, con el trajecito blanco lleno de barro.

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:: Mil Palabras ::

Los boys

10-03-2010 |

Importamos la idea de otro blog: el libro en contexto, nuestro fetiche. La literatura que viaja en libro se capta con los cinco sentidos. Las fotos tienen las reglas del amateurismo, las citas demarcan el caprichoso gusto de la lectura, los comentarios también. (¿No es acaso un blog?)

Por P.Z.

los boys

En medio de la oscuridad vi que papi tenía la mano apoyada en la rodilla de mami y que los dos estaban quietos y callados. No iban echados hacia atrás ni nada; estaban completamente alerta, con el cinturó de seguridad abrochado. No le veía la cara a ninguno de los dos, y por más que me esforzaba, no era capaz de imaginarme la expresión de sus rostros. Ninguno de los dos se movía. De cuando en cuando el chorro de luz que despedían los faros de un carro inundaba el interior de la camioneta. Por fin dije: Mami, y los dos se volvieron, perfectamente conscientes de lo que pasaba.

Los Boys, Junot Díaz

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:: Agenda :: Librería ::

Hablamos de filosofía

tomás abraham, luis diego fernández

La semana próxima, dentro del ciclo de los Martes de Eterna Cadencia, Tomás Abraham y Luis Diego Fernández participarán de una charla abierta en la que contarán cuáles son sus intereses en filosofía.

El encuentro es el próximo martes, 16 de marzo, a las 19. Con entrada libre.

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:: Editorial ::

El futuro en Chile

10-03-2010 |

Con nuestro mayor afecto por la situación que están atravesando, nos complace informar que ya está disponible la edición chilena de El futuro no es nuestro (Ed. Uqbar).

el futuro no es nuestro (edición chilena)

  • En qué están los cuentistas jóvenes latinoamericanos. Entrevista a Diego Trelles Paz:

    La idea es que se publique poco a poco en cada país por editoriales locales y no se exporte a otros lugares. Un poco suicida, pero no queremos depender de un editor grande.

  • Narrando el derrumbe. Reseña en El Mercurio:

    El futuro no es nuestro es un ejemplar meritorio que da cuenta de la enorme productividad y, en ocasiones, el valor de escritores y escritoras que, por propia voluntad, han escogido estar al margen de los condicionamientos impuestos por los intereses del mercado. Citando a Trelles, aquí están, narrando el derrumbe.

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:: Librería ::

Más para decir

El rescate de las preguntas a Matías Serra Bradford, Mariana Enríquez e Ignacio Molina que no entraron en sus entrevistas.

Por P.Z.

La libertad de la sábana blanca. La gran ventaja del blog es trabajar con una hoja ilimitada. Nunca surge la pregunta fatídica, recurrente en el periodismo gráfico: “cómo hago para dejar esto en 12000 caracteres”. (Hay inconvenientes -por ejemplo no saber resumir, algo en lo que incurro cotidianamente: pero eso ya es impericia del periodista, no limitación del medio).

Las entrevistas que más me gustan son las “de grabador”. Siempre que me dan a elegir entre el grabador y el mail me quedo con el primero. Una entrevista “de grabador” lleva una hora, minutos más, minutos menos. Las hay más breves, las hay más extensas, pero en general llevan una hora. El entrevistado es un mundo por descubrir: unas preguntas son caminos sin salida, otras abren a nuevos espacios. También hay que manejar niveles de intensidad, hacer preguntas “de relleno” que tienen por objeto airear la charla, volver a subir la apuesta con “esa preguntita preparada”. Si uno logra conectar con el entrevistado, como dice Leila Guerriero, comienza a bailar.

Pero ¿cómo se refleja el baile en una nota? No existe la limitación de espacio, pero la nota tiene que mantener cierta integridad. Es una realidad que se acepta a regañadientes: en cada entrevista hay que desechar preguntas interesantes que rompen la armonía o cortan el ritmo de la lectura.

Por suerte, el blog tiene esta otra ventaja: la posibilidad de que recuperemos aquí algunas de esas preguntadas desechadas a nuestros últimos entrevistados.

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Relatos de la patria

“Lo que Scavino se propone es intervenir el binarismo maniqueo, que, según García Canclini, plantea dos lecturas opuestas e irascibles: la tesis hispanista, que destaca el papel de los colonizadores frente a la brutalidad de los indios, y la tesis indigenista, que considera a los españoles y a los portugueses auténticos destructores.”

Por Silvia Hopenhayn (para La Nación).

narracionesEn el capítulo XIX de la primera parte de Don Quijote de la Mancha, aparece la cita que luego utilizaría Borges para uno de sus más famosos cuentos: “La verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir”. Esta proclamación merece ser leída varias veces. No es fácil captar el sentido de la historia, y menos aún provista por Cervantes. No hablamos aquí ni de la novela histórica ni de la historia novelada. Pero sí de relatos que nos constituyen.

Narraciones de la independencia, el nuevo libro del filósofo y escritor argentino radicado en París Dardo Scavino, es un aporte a los festejos y las rememoraciones del Bicentenario. Su intento por discernir lo constitutivo del espíritu criollo -que, según Octavio Paz, comenzó a despuntar en el siglo XVII- le permite encontrarse con escritos deslumbrantes y personajes memorables. Desde las primeras narraciones del escritor y científico mexicano Sigüenza y Góngora hasta las memorias de Monteagudo, o textos como Multitudes argentinas, de Ramos Mejía. Lo que Scavino se propone es intervenir el “binarismo maniqueo”, que, según García Canclini, plantea dos lecturas opuestas e irascibles: la tesis hispanista, que destaca el papel de los colonizadores frente a la brutalidad de los indios, y la tesis indigenista, que considera a los españoles y a los portugueses auténticos destructores.

El problema del dualismo es la riqueza que se extravía en el camino. Scavino nos permite descubrir aquí a los antecesores acallados por la modernidad o por el revisionismo. Tres años antes de la famosa “Carta de Jamaica”, de Simón Bolívar, el fraile revolucionario Camilo Henríquez, miembro de la orden de los Ministros de los Enfermos Agonizantes, o Frailes de la Buena Muerte, publicó unos cuartetos endecasílabos, en los que plantea la dificultad de enunciar un “nosotros” o un “todos”. Otro personaje de la época, fray Servando Teresa de Mier es rescatado por Scavino para entender el papel de las revoluciones de la independencia. Según los relatos de fray Servando, estas revoluciones “se inscribirían en una tradición de asonadas criollas que se remontan a las sublevaciones contra las leyes de 1542, promulgadas por Carlos V”.

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Qué leen los que escriben

Dani Umpi nos deja la “recomendación de amigo” de esta semana: Los peligros de fumar en la cama de Mariana Enríquez. “Muy, muy, muy copada ella. Genia total.”

Por Dani Umpi.

mariana enríquez

Una dinámica a la que me encanta someter a mis amigas, es a la de leer cuentos en voz alta. Por supuesto que siempre se termina leyendo lo que a mí me gusta y se me antoja. No es despotismo, porque ellas son las que eligen donde salir, así que a mi me toca eso. Siempre tengo cuentos en mente para hacerlas leer antes de salir a bailar. El libro de Mariana Enriquez me vino como anillo al dedo. Es maravilloso. Cuentos, cuentos y más cuentos, todos excelentemente escritos, de esos que uno no para de aplaudir y releer entusiasmado, fascinado. Creo que están escritos para ser leídos en voz alta. Muchos fantasmas, muchas brujas, terror doméstico, leyendas urbanas que acaban de nacer. Cada tanto, una risotada. ¿Se puede pedir más? Se ve que Enriquez es tan astuta e instintiva que hasta inventa nuevas fobias, todo puede ser sobrenatural y confabular en nuestra contra. Eso vuelve delicioso su libro y es una pena cuando las páginas terminan y ya no quedan bocados. Disfruté mucho leer sus cuentos varias veces. Muchas de sus frases aún no se han borrado de mi cabeza y estoy seguro que las citaré muchísimo de ahora en más. Es el libro que últimamente se me ha dado por recomendar, con un entusiasmo y una sonrisa como hacía tiempo que no me salían. Muy, muy, muy copada ella. Genia total.

Notas relacionadas:

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:: Relecturas ::

El Imperio de la Sublime Puerta

En Me llamo Rojo, Orhan Pamuk (Nobel de Literatura 2006) narra el intento de modificar la realidad en medioevo otomano. G.B. vincula la novela de Pamuk a Auge y caída de las grandes potencias de Paul Kennedy.

Por Guillermo Belcore.

me llamo rojoCon la misma expectación que me provoca una nueva temporada de Fringe o de La Ley & Orden UVE, o el próximo partido de Vélez en la Copa Libertadores, todos los meses visito mis librerías favoritas para descubrir las novedades que la industria editorial desparrama sobre las mesas. Pocas veces me siento defraudado. Realmente, los lectores argentinos somos afortunados en cuanto a la calidad y cantidad de libros publicados. No ignoro -claro está- el factor precio en la cuestión de la accesibilidad. En épocas de inflación descabellada, como la actual, el costo de vida roe nuestros bolsillos día tras día. Pero opciones no faltan.

Entre las sorpresas de marzo, veo que Editorial de Bolsillo reimprimió una novela que en su momento no sólo me cubrió de dicha; también me sirvió para reconciliarme con los mandarines de Estocolmo. Me refiero a Me llamo Rojo de Orman Pamuk, Premio Nobel de Literatura 2006 y el mejor escritor vivo de Turquía, según fuentes confiables.

Borges creía -o fingió creer- que la novela es una forma transitoria, como antes de ella fue la epopeya en verso. La sentencia, en mi humilde opinión, es errónea. Mientras haya historia, es decir mientras los hombres y mujeres que escriben se vuelvan hacia al pasado para examinarlo, habrá novela. Y Pamuk nos trasporta en alfombra mágica a uno de los escenarios más exóticos y cautivantes: la Estambul del siglo XVI, el corazón, aún vigoroso, del Imperio de la Sublime Puerta.

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:: Rankings ::

Ranking semanal

08-03-2010 |
  • Lo más vendido de la semana fue Atlas de una añoranza imposible de Anuradh Roy. Tan vendido que se llevaron todos los ejemplares que teníamos y nos quedamos sin ninguno para la foto. Por eso en la foto va el segundo: Seda de Baricco en la edición de Anagrama (¿alguien se acuerda de la edición de Norma?)
  • Completa el top 3 Ernesto Tenembaum con su desencanto kirchnerista.
  • Cada nuevo Murakami hace vibrar los estantes: en su primera semana ya está entre los más vendidos.
  • Los Cuentos reunidos de Felisberto siguen siendo los más llevados entre los libros de Eterna Cadencia. Esta semana se suman dos novedades 2010: Grieta de Fatiga y Narraciones de la independencia.
  • El año pasado a esta altura, todos hablábamos de Pola Oloixarac y sus teorías.

seda, cuentos reunidos

Estos son los libros más vendidos de la semana pasada:

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:: Agenda ::

Sólo un recordatorio

08-03-2010 |

damián tabarovsky

Mañana a las 19, Damián Tabarovsky participará de una entrevista pública en la que recorreremos su obra y sus ocupaciones en el mundo de la literatura. Con entrada libre.

[ Más información ]

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:: Lecturas ::

Confortablemente adormecido

08-03-2010 |

¿Qué pasaría si un día recibieras una carta de tu padre en donde te atacara con toda la amargura de ancianidad?

la desolación¿Qué pasaría si un día recibieras una carta de tu padre en donde te atacara con toda la amargura de ancianidad? Es una pregunta para hacerse durante la lectura de La desolación. La nouelle de Yasmina Reza se construye con el monólogo furioso y desencantado que un padre le lanza al hijo cuando se entera que éste se ha covertido en “un militante de la felicidad”.

La vejez es un estado liminar: un umbral, un pasaje. Samuel supo ser un exitoso hombre de negocios, avasallador, una de esas personas que se llevan el mundo por delante. Y ahora se dedica a mantener su jardincito, lamentándose por haber perdido esa intensidad mientras espera que se termine la vejez. Pero hay en esa falta, sin embargo, una libertad. Samuel comprende que es libre de decir lo que piensa, aunque eso implique perder a un amigo de años, aunque eso implique conmocionar a su hijo. Samuel no quiere hacer docencia, no quiere interpretar el papel de abuelo bueno que deje enseñanzas (si ni siquiera recuerda el nombre de su nieto): Samuel quiere vivir lo que sabe son sus últimos días sin obligaciones. Samuel ya no cree en nada, salvo en el atractivo horror de la vida misma.

Se ha señalado a Yasmina Reza como discípula de Beckett –bueno, su protagonista se llama Samuel…–. Yo considero que La desolación tiene un evidente soporte existencialista: “Te habría preferido criminal o terrorista antes que militante de la felicidad”, le dice al hijo. ¿Por qué está en contra de la felicidad? Porque la felicidad te deja confortablemente adormecido, anula la desesperación que te lleva a escapar de la cómo trampa de la seguridad de la clase media… hasta que ya es demasiado tarde.

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Un intenso encuentro de cine y literatura

Fabián Casas, Mariano Llinás y Alejandro Lingenti participaron de una mesa en la que hablaron de cine y literatura

Por P.Z. Fotos: Lucio Ramírez

El martes pasado, dentro del ciclo de Los Martes de Eterna Cadencia, Fabián Casas, Mariano Llinás y Alejandro Lingenti participaron de una mesa en la que hablaron de cine y literatura. Un encuentro intenso que dejó mucha tela para cortar. Más allá de la actitud de cada uno frente al público (avasallador Llinás, Casas más reflexivo y Lingenti apareciendo con pinceladas), cada uno fue generoso en cuanto a la honestidad y se la jugaron en cada respuesta. No hubo demasiado espacio para la discusión dado que los tres comparten amistad e intereses, tal vez faltó un contrapeso que pusiera en crisis las definiciones que fueron aportando. Pero ese lugar finalmente fue ocupado por el público. Dejamos aquí los pasajes más salientes del encuentro.

llinás, lingenti, casas

¿Cuánto dura la película de Ocio?

Alejandro Lingenti: Dura 70 minutos… Tuvimos que hacer fuerza para llegar a 70.

Mariano Llinás: Tuvimos que meter unas escenas…

De 4 horas a 70 minutos.

Mariano Llinás: Bueno, pero la hizo otro.

La hizo otro pero la produjiste vos.

Mariano Llinás: ¡No! Yo no produje nada. ¿Ves? Ya está el equívoco. ¡Yo no produje nada! Es una película que lleva la rúbrica de nuestra compañía, que la filmó Agustín Mendilaharzu, pero yo no tuve ninguna participación salvo que soy amigo de Alejandro y trabajamos un poco juntos. Pero es una película de Alejandro Lingenti y de Juan Villegas.

Alejandro Lingenti: Mariano tuvo una incidencia importante en el proceso de montaje, mejoró bastante el material que teníamos.

Mariano Llinás: Hacer una película de la forma en que ahora se hacen las películas independientes involucra una especie de permanente de cambio de roles. No cambio de roles: los roles no son cosas estancas. Desde afuera hay una noción de los roles que se ve con mayor precisión de lo que es en realidad.

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:: Librería ::

Ganate un libro de Eterna Cadencia Editora

05-03-2010

Viernes: día de sorteo. Ganate un libro contestando la pregunta de abajo. Como moderamos los comentarios, no vamos a mostrar las respuestas hasta que termine el concurso. La respuesta -¡exacta!- como siempre, está en el blog: hay que saber mirar.

Hay tiempo hasta el sábado a las 14.00.

¿Qué libro recomienda P. en el dialoguito de ayer?
(El que pone el título tiene doble chance)

Respuesta: P. habla de muchos libros, pero recomienda Narraciones de la independencia, de Dardo Scavino. El ganador es Damián García. ¡Felicitaciones!

Por cuestiones operativas, el ganador debe pasar por la librería a retirar el libro la semana próxima.

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:: Ficción ::

Hormigas

05-03-2010 |

Un monaguillo que no cumple su función correctamente, unos jóvenes que se lo llevan y un clima inquietante que mantiene al lector en vilo. Un cuento de Fabio Morábito, incluido en Grieta de fatiga.

grieta de fatigaLlegó en el momento en que el cortejo del funeral enfilaba hacia el panteón, se coló entre los deudos y cuando la procesión se detuvo frente a uno de los bloques de nichos y la gente formó un semicírculo alrededor del cura, se situó adelante. El cura, al reconocerlo, le lanzó una mirada cargada de reproche, y algunos deudos, sobre todo la mujer vestida de negro que estaba a su lado, también lo miraron, pero nadie le preguntó quién era. Él observó al monaguillo, que movía el brasero del incienso con gestos apáticos, y se acordó de haberlo visto dos o tres meses antes en otro funeral, en compañía del mismo cura. Sus facciones eran delicadas como las de una niña y por el parecido que tenía con el otro monaguillo, el que solía acompañar al cura en todas las exequias, pensó que debía de ser su hermano. No le hubiera sorprendido que soltara en cualquier momento el brasero y se fuera, tan abúlicos eran sus gestos. Lo vio ponerse de pie después de insinuar una genuflexión (en realidad hizo un movimiento que se parecía vagamente al de doblar la rodilla), y sus miradas se cruzaron. El otro, al verlo mezclado entre los deudos, se sonrió abiertamente, al grado de que la mujer vestida de negro que estaba a su lado volteó otra vez hacia él para observarlo de manera inquisidora, luego murmuró algo al hombre que estaba junto a ella, también vestido de negro, que estiró el cuello para mirarlo de pies a cabeza. La mujer se inclinó hacia él y le preguntó en voz baja: ¿Con quién vienes, niño?

Él no se inmutó, aparentemente absorto en las exequias, y la otra, después de echarle otro vistazo indagador, dejó de molestarlo. De no ser por el monaguillo, que no perdía oportunidad de voltear a mirarlo, nadie se habría fijado en su presencia. Hubo unos cuchicheos, y el cura, que oficiaba de cara al nicho del muerto, volvió la cabeza. Sin dudar mínimamente de quién era el responsable de aquel desorden, le lanzó otra mirada malévola e interrumpió su rezo, que reanudó en seguida. Él, entonces, dio un paso al frente, tal vez para que todos vieran que no estaba haciendo nada malo, pero el monaguillo, que interpretó aquel acercamiento como una amenaza, dejó de hacer oscilar el incensario. El cura, girando otra vez la cabeza, rojo de rabia, interrumpió definitivamente su jaculatoria. Todos se callaron para observarlo y él, sintiéndose en el centro de las miradas, sonrió y, como quien bromea, dio otro paso y empujó al monaguillo en el hombro. El otro trastabilló, asustado, y el brasero del incienso se le cayó al suelo. Un murmullo surgió de la rueda de los deudos. Varios trozos de carbón ardiente se habían regado en el suelo, soltando una fumarola blanca. Él trató de sonreír, como para mostrar que estaba jugando, y sintió que alguien lo sujetaba por atrás. Dos jóvenes salidos de la rueda lo habían agarrado por los brazos y se lo llevaron en vilo, lejos de allí, mientras un tercer joven iba tras ellos. Sólo cuando el andador dio vuelta a la izquierda y estuvieron fuera de la vista de los deudos, los dos jóvenes le permitieron poner los pies en el suelo, sin soltarlo.

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