Es un libro donde el verbo se hace carne para saquear a todos los escritores latinoamericanos y construir con sus múltiples registros una canción marginal y festiva. Es el sermón de la montaña para los que habitan los conventillos, los sitios eriazos, los lugares golpeados. A diferencia de los procedimientos de la gauchesca -donde los verseros eran señoritos-, acá es el gaucho auténtico el que se pone a cantar, estos versos rantifusos, milimétricos en su desparpajo; un vozarrón atolondrado que ahora reina sobre La Gran Llanura de Los Chistes.
Fabián Casas sobre La máquina de hacer paraguayitos de Washington Cucurto
Fabián Casas
Foto: Lucio Ramírez
Fecha: Mayo 2009
Tags: Fabián Casas


Sabias palabras de Casas para describir la obra del Padre del “Realismo Atolondrado”…
Se tiran demasiadas flores muchachos…. ¿Y la literatura? Bien, gracias.