(Grabado el viernes a las 4 de la tarde, mientras diluviaba en la ciudad).
P: Te enamoraste de Arriaga.
PZ: Es un seductor. Te voy a ser sincero: a mí la peli no sé cuánto me gustó. O sea: antes de entrevistarlo podría haberte dicho cuánto me había gustado. Después de la entrevista, te digo que me encantó. ¡Es la mejor del año!
P: Yo no la vi, tengo que ir al cine.
PZ: Paga la entrada la primera escena con Charlize Theron en bolas.
P: ¡Ah! ¿Tu mujer qué va a decir a todo esto?
PZ: Todo bien, si se lo dije a ella: “por lo menos vinimos a ver una película donde aparece Charlize Theron en bolas”.
P: Así que te gustó Arriaga. Bien.
PZ: Fue un descubrimiento.
P: Gran persona.
PZ: Lo que sí, nunca sabés cuándo te habla en serio y cuándo te jode.
P: Después, cuando lo conocés más, sabés. Igual en la entrevista fue en serio.
PZ: Muy interesante la participación del amigo argentino desarmando mitos.
P: ¿Quién será? El otro día me lo crucé al amigo argentino. Viste que me dijiste que en la charla de Malba con Becerra al principio miraba para el piso, que estaba como desencajado. El amigo argentino me contó que parece que se estaba cagando mal. [Risas] Tenía una descompostura terrible. Hizo zen durante 10 minutos y ahí se lo vio más relajado.
PZ: Lo más torpe que puede hacer alguien es decir “comprá mi libro, andá a ver mi película”. Y él lo dijo de una forma que uno decía ¡cómo no voy a ir a comprar el libro o ver la película!
P: Bueno, de hecho, ayer vino alguien a comprar uno de los libros porque había ido a la charla del Malba.
(…)
PZ: Me gusta cómo llegamos al jueves y viernes al blog.
P: Nos salvó la presentación de los rusos. Bah, estamos haciendo las cosas bien.
PZ: Fijate la cantidad de firmas que hay: Martini, Kohan, Gilbert, Terranova, Po me ra niec.
P: La entrevista a Cozarinsky, aunque no sea una nota firmada por él.
PZ: Y el viernes Damián Ríos, Luis Chitarroni y la entrevista a Arriaga.
P: Y tu pluma metida por todos lados.
PZ: Mi pluma no aparece ahí.
P: Estás escribiendo bien, no te hagás el boludo.
PZ: Te perdiste la entrevista con Guebel, el almuerzo de la semana pasada. Me cae bien Guebel. Además le tomé la mano: ya sé que diga lo que diga se va a cagar de risa de mí.
P: Pero él es así. Me hice guebelmaníaco. Leí cuatro libros en la última semana. Leí Mis escritores muertos, El caso Voynich. Nina: ¡tre men da! Me dijeron que es una historia real. Speer, el protagonista es un enfermo, un neurótico del amor, de esos pibes que agarran la mina, la dejan, vuelven… Guebel le presta mucho de él –es vox populi no estoy diciendo nada de él–. Impresionante. Después leí La vida por Perón, buenísima. Hay una charla entre un militante y Perón en la Puerta de Hierro que lo hace quedar a Perón como el más pelotudo de la historia.
PZ: Lo que pasa que hablar de un libro de Eterna Cadencia Editora… Uno ya tiene el filtro de estar de este lado. Pero me pasó de leer El caso Voynich antes de entrar a la charla de Arriaga y estuve a punto de abrirlo y seguir leyendolo en el momento en que Arriaga venía carreteando flojo. El libro está muy bueno, me regustó. Yo soy medio nerd, me parece que debe ser eso. Me regustó.
P: Nina es el tipo de novela que a mí me gusta. Bien psicológica, con gente transtornada. Por eso me gusta Derrumbe.
PZ: El otro día me dijeron que Derrumbe es un proyecto que incentivó Chitarroni, no sé si es verdad. Pero me dijeron que Derrumbe es un libro que Chitarroni empujó mucho en Mondadori.
P: Creo que ahora viene la segunda parte..
PZ: En estos momentos se está cayendo la ciudad de Buenos Aires sobre el techo de Eterna Cadencia…
P: Bueno, vos te perdiste el día del granizo.
PZ: ¿Se rompió el techo?
P: ¡No! El techo es muy grueso, tiene un centímetro de espesor. Pero no sabés el ruido que hacía. Ponele que caían troncos sobre chapas. Miles. Ta ta ta ta ta ta. No sabés el miedo que teníamos todos. Pero no pasó absolutamente nada. Bueno, a mi auto lo bauticé como Toti Celiberto.
(…)
P: Paquito, ¿qué libro leíste esta semana? El último que te haya gustado.
PG: Estoy pensando… Estoy releyendo Harry Potter VI.
P: ¿Releyendo Harry Potter VI?
PZ: ¿No lo entendiste?
PG: No, no. Sí lo entendí, lo que pasa que tengo una biblioteca en el baño y cada tanto vuelvo.
P: Pero no es lectura de baño Harry Potter… ¡Ah, pero vos tardás una hora y media!
PG: Después leí uno de Drácula, sobre la historia del quilombo que había en los Balcanes. Un libro de historia. Retoma desde Drácula hasta los últimos balazos y todo el quilombo que hubo con los turcos. Después no sé. Estoy leyendo el libro de Juan Terranova.
PZ: ¿El de los soviéticos?
PG: Los amigos soviéticos.
PZ: ¿Y? ¿Qué tal?
PG: No avancé mucho.
P: A mí me gustó mucho.
PZ: A mí no.
P: Ponelo, eh. A mí me gustó mucho.
PG: A mí me gusta cómo escribe.
PZ: No me gusta el narrador, no me gusta el tono del narrador. Me parece que la historia está buena, que la manera de relacionarse con internet es re interesante. Ojo que en ese sentido Guebel se fue más al carajo que Terranova: lo que hace al final del libro al decir “algunas páginas están copiadas de internet…”
P: Pero para mí no están copiadas de internet.
PZ: ¡Para mí tampoco! Para mí es una mentira enorme.
PG: Guebel es muy irónico.
P: Guebel es la ironía caminando.
PZ: Yo creo que lo que hace ahí es muy borgiano, por eso en la entrevista medio que me encapriché con Borges y él me dice “parece que de lo único que vamos es hablar es de Borges”. Pero es muy borgiano, es desvanecerse en la historia.
P: Sinceramente, el libro de Terranova para mí está muy bueno. Leí tres o cuatro libros de él y es el que más me gustó.
PZ: Más allá de los cuentos, que me parece lo mejor que tiene, hoy el que más me gusta, que cuando lo leí me había gustado, después me había dejado de gustar, y hoy me gusta cada vez más es Mi nombre es Rufus. Me parece que tiene una relación con la melancolía, con el tono. Por ahí este libro dentro de un año me guste.
P: A mí me gustó hoy. Lo leí de un tirón.
PG: Me acordé de otro: La piedra lunar de Wilkie Collins estoy leyendo. Tremendo. La edición de Norma. [PG se va]
P: Hablando de Terranova y los rusos, lo del miércoles estuvo muy lindo. Con Hinde y Gilbert. Estuvo bien, muy bien cerrado. Gilbert que había escrito El oro de Moscú.
PZ: ¿Terminaste el libro de Cozarinsky?
P: Me faltan 30 páginas.
PZ: Cuando llegues al final te vas a acordar. Es un librazo.
P: Me viene gustando mucho el libro, lo voy a terminar.
PZ: Es una lástima que hayan nuevos buenos libros después de que hayamos cerrado el concurso del libro del año.
P: Sí, para el que viene hay que hacer de noviembre a noviembre, así entran todos estos.
PZ: Che, ¿hay algo abierto? Porque me estoy mojando.
P: ¿Se suspende por lluvia el dialoguito?

interesante
Querido dialogantes:
¡Guau P.G.! “La piedra lunar” de Wilkie Collins. ¡Qué libro, por Dios! Una de las novelas más originales de todos los tiempos. Una sátira desopilante del matrimonio, el idealismo alemán, los médicos, la instituciones de caridad y un montón de temas más que ahora no recuerdo. Creo que Miss Clack y su Liga de Madres para la Confección de Pantalones Cortos es el personaje más encantador de todo el siglo XIX. Lo anotó ya para las Relecturas.
Saludos
G.B.