¿Qué pasaría si pudieras ver un adelanto del futuro y descubrieras que en seis meses estás muerto?
Por Guillermo Belcore.
La tercera temporada de Fringe se hace esperar. House y Lie to me ya dieron, quizás, lo mejor de sí mismas y es hora de un digno retiro, como al que se acogerá Law & Order , después de veintiún años de buenos servicios al televidente. El maravilloso universo de las series estadounidenses atraviesa -hasta donde sé- un período de inusual indigencia. La verdad es que sólo me entusiasma Law & Order Special Victim Unit con Mariska Magdolina Hargitay como la detective Olivia Benson, la mujer más hermosa al norte del Río Bravo.
Como un afiebrado, he estado rascando con la cuchara el fondo de Internet y encontré una joyita malograda. Me enganché con FlashForward, una serie de la ABC que se levantó en Estados Unidos en mayo pasado por su avara audiencia. Se hicieron sólo veintidós episodios. Se basaron en la novela homónima del canadiense Robert Sawyer y parten de un supuesto ingenioso: durante 137 segundos todos los habitantes de la Tierra pierden el conocimiento y sueñan con su propio futuro, ven su destino seis meses adelante. Los que no sueñan nada es porque el 29 de abril de 2010 estarán muertos. El ‘blackout’ global deja veinte millones de muertos y a todo el planeta con los pelos de punta. La pesquisa oficial se concentra en la oficina Los Angeles del FBI. Obviamente, hay una malvada conspiración detrás del chiste, pero las angustias personales son más profundas. ¿Cómo afrontarías la vida si tuvieras la certeza que en seis meses serás un asesino, o estarás en un trabajo distinto, o tu mujer yacerá junto a otro? ¿El futuro está escrito? ¿Es tan irrevocable como el pasado? Resuelve el misterio del tiempo y no quedará en el universo nada sin conocer, sostenía Henri Bergson.












