El futuro no es de Ronald Flores

18-03-2009 |

El futuro no es nuestroLlegó a la capital meses después de su primera sangre. Abandonó el pueblo buscando superarse, llegar a ser alguien. Ya la rondaban los muchachos. Era cuestión de días antes que uno de ellos le llevara un atado de leña hasta la puerta de su rancho y ella no andaba para casarse todavía. Sabía que si se quedaba más tiempo su destino sería al costado de un comal, echando las tortillas, pariendo hijos hasta que se le secara el cuerpo, velando borracheras y aguantando golpes. Sus padres no la querían dejar ir, pero desde niña fue indomable. Además, otras patojas ya habían hecho lo que ella anhelaba. No era como si se fuera a abrir brecha. Ni le dieron permiso, ni se escapó. Su familia sabía que ella se marcharía y ella que ellos pretendían impedirlo. De todos modos, se largó.

En la ciudad, vivía su prima, que trabajaba de sirvienta en casa de una familia pudiente. Al llegar, fue a visitarla para pedirle trabajo, pero no había. Que consiguiera algo por sus propios medios, la recomendó la prima; que buscara algo rápido para no quedarse sin dinero, que ella con gusto pero no tenía dónde alojarla.

Ronald Flores, de Guatemala, escribe “Una historia cualquiera”.

Flores, que ya había analizado el prólogo desde su blog, así responde a nuestro cuestionario:

ronald flores

¿A qué escritor de tu generación ves con mayor proyección?

Depende a qué le llames proyección. Si es presencia mediática, sería Santiago Roncagliolo. Si es la posibilidad de desplazarse fluídamente en Estados Unidos y América Latina, entre el inglés y el español, Daniel Alarcón. Si es por número de publicaciones, Andrés Neuman. Si es por la expectativa y el recibimiento generado por una sola novela, Junot Díaz. Si es políticamente correcta, Guadalupe Nettel. Si es como crítico lúcido y narrador destacado, Diego Trelles. Si es por su infinito amor a la literatura de culto pues, yo mismo (alguien tiene que creer en mí).

¿Cuál fue el último libro que te deslumbró?

El último fue la biografía autorizada de V.S. Naipaul que realizó Patrick French: The World is What It Is. Realmente me impactó en varios níveles significativos: literarios, personales, políticos, teóricos. Lo terminé hace un mes, aproximadamente, y he vuelto a releer fragmentos con frecuencia. En español, la novela Limón Blues de la centroamerican Ana Cristina Rossi, que leí hace más o menos un año. Me deslumbró la manera en que aborda la historia de Centro América, de las múltiples etnias que conviven en nuestra región, las historias de amores intercruzados, interétnicos.

Si el futuro no es nuestro, ¿de quién será?

Del lumpen violento, inculto, que gobernará todos los aspectos de la vida social. Ya lo ves en la cultura, como pequeñas mafias de ignorantes se apropian de los espacios para promoverse a sí mismos, como si se tratara simplemente de espectáculo y no de arte.

[Leer las respuestas de Ignacio Alcuri]


Ronald Flores (Guatemala, 1973) es autor de los libros de cuentos El cuarto jinete (2000), y Errar la noche (2000), del que forma parte el relato incluido en esta antología; los ensayos Maíz y palabra (1999),  El vuelo cautivo (2004), La sonrisa irónica (2005) y Signos de fuego (2007), y las novelas Ultimo silencio (2001, traducida al inglés), The señores of Xiblablá (2003), Stripthesis (2004), Conjeturas del engaño (2004), Un paseo en primavera (2007), El informante nativo (2007) y La rebelión de los Zendales (2008). Su sitio web es: www.rolandflores.com.

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