Cuentos espaciales

23-06-2010 | ,

Los cuentos de Ray Bradbury buscan llenar al lector de preguntas acerca de su propio destino.

Por Martín Hadis.

cuentos espaciales“Julio Verne fue mi padre. H.G.Wells fue mi tío sabio. Edgar Allan Poe era el primo con alas de murciélago que guardábamos en lo alto del desván.  Flash Gordon y Buck Rogers fueron mis hermanos y amigos. Ahí tienen mi linaje. Añadiendo, por supuesto, el hecho de que muy probablemente Mary Shelley, autora de Frankenstein, era mi madre” Así comienza Ray Bradbury el prólogo de uno de sus libros menos conocidos: Cuentos espaciales. Sus demás obras -Crónicas Marcianas, Fahrentheit 451, El Hombre Ilustrado, Las doradas manzanas del sol- han alcanzado fama en el mundo entero. Plenos de ternura, de escalofríos, de nostalgia y a veces de terror, los cuentos de Bradbury buscan llenar al lector de preguntas acerca de su propio destino. El Marte de Crónicas Marcianas es muchas veces una excusa para hurgar en los deseos inconscientes de los seres humanos que intentan conquistarlo; los relatos de Cuentos Espaciales intentan provocar ese mismo cosquilleo. En la mayoría de los casos, lo logran con creces.

Aquí un breve resumen de mis cuentos favoritos:

Crisálida: Cuenta el caso de un hombre al que las radiaciones causan un aparente estado de coma; mientras tanto, una cáscara se forma a su alrededor. Lo que emerja de esa crisálida, un ser a la vez inquietante y común, representa acaso una amenaza – y quizás también el futuro de la humanidad toda.

El hombre: La nave espacial del Capitán Hart aterriza en un planeta extrasolar esperando una cálida bienvenida de la población local. Pero ésta está ocupada recibiendo a lo que es a todas luces el mesías – y no le presta la menor atención. La reacción de los terrestres oscila entre la veneración y la furia, al darse cuenta éstos que el mesías ha partido para siempre.

El peatón: Este relato es definitivamente mi favorito del libro. En el año 2053, Leonard Mead es un excéntrico: tiene la costumbre de realizar largas caminatas nocturnas. Esto, para la policía de la segunda mitad del siglo XXII, es una conducta anormal.

El picnic de un millón de años: Una familia entera parte hacia Marte con sus padres. La excusa es un picnic, pero la realidad es que huyen para siempre de una tierra devastada por la radiación y las guerras. Cuando los niños preguntan a sus padres cuánto durará el picnic, la respuesta devela la verdad sobre este viaje que en realidad no tiene retorno.

Eran oscuros y de ojos dorados: Bradbury cuenta cómo los integrantes de la familia Bittering, que ha escapado a Marte de una tierra diezmada por las guerras, van convirtiéndose lentamente en marcianos. Cuando una expedición sucesiva arriba en busca de terrestres, éstos ya no existen: sólo quedan marcianos, que ya ni siquiera recuerdan haber sido los humanos que alguna vez fueron.

Otros cuentos que aparecen en el libro: “Pilar de fuego”, “Hora Cero”, “El Tiempo en tu vuelo”, “Saludo y Despedida”, “Ven a mi sótano”, “La Sonrisa” y “La Máquina Voladora”.

Cuentos espaciales es un libro a la vez maravilloso e inquietante. Creo que la tapa de la edición, de Lumen Bolsillo refleja bien la perplejidad y la magia que de los cuentos que el libro contiene: dos niños caminan por unos pastizales rojizos. Están vestidos de negro y su paso es apurado; parece una extraña escena campestre, pero algo -además de la hierba roja- delata que estamos en un mundo que no es el nuestro: en horizonte nocturno se delinea nítidamente el planeta Tierra en cuarto creciente.

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2 Responses to “Cuentos espaciales”

  1. GULLERMO says:

    Antes que nada deseo saber que Necesito para ganarme un libro de Cadencia Editora

    La otra pregunta estaran en FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO ES EL 27 DE NOV 2010 en Guadalajara

  2. admin says:

    Para ganarse un libro hay que tener suerte! Participar en el sorteo y ganar.
    Sí, vamos a estar en la Feria de Guadalajara.
    Saludos

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