La página en blanco

14-06-2011 |

El escritor ante la página en blanco.

Por Juan Martini.

atenea junto a las musas
Frans Floris, Atenea junto a las musas (circa 1560).

* ¿Existe la página en blanco? ¿Qué es? ¿Qué quiere decir?

¿Es un bloqueo? ¿Una advertencia? ¿O falta de inspiración? ¿Es un problema real o imaginario? ¿Todos los que escriben tienen su página en blanco? Y en tal caso ¿qué hacen para salir de ella?

En 1968 la editorial Era, de México, publicó la primera selección traducida al castellano de las entrevistas a escritores realizadas por la revista neoyorkina The Paris Review. Aparecida en 1953 la revista se hizo célebre sobre todo por sus reportajes. Eran otros tiempos. El mundo celebraba la literatura y los escritores eran figuras míticas y nocturnas. En 1956 The Paris Review se instaló durante un año en un barco anclado en el Sena y por las noches había recitales de jazz protagonizados por Chet Baker, Alan Eager, Kenny Clarke y David Amram.

En The Paris Review tres escritores nacidos en la última década del siglo XIX hablaron sobre la página en blanco, la inspiración y los métodos para conjurar el vacío: William Faulkner, Ernest Hemingway y Henry Miller. Los dos primeros murieron en el primer suspiro de la década del ’60 del siglo XX. Miller resistió hasta 1980.

* La página en blanco es eso que a veces pasa cuando uno se sienta a escribir. No importa que el día anterior nos haya ido bien, que hayamos escrito con fluidez, soltura y aciertos. Hoy, frente a la misma pantalla, frente al mismo teclado, frente al mismo relato que escribíamos ayer no nos sale ni una sola palabra…

Henry Miller decía: Por lo general me pongo a trabajar inmediatamente después del desayuno. Me siento frente a la máquina, y si descubro que no puedo escribir, lo dejo. Pero por regla general no hay fases preparatorias.

Uno ya sabe, o debería saber, que la página en blanco no es un capricho de las musas y que tampoco se trata de que ayer estábamos inspirados y hoy no. Los escritores desarrollan a lo largo del tiempo un saber supersticioso acerca de sus costumbres para escribir, un saber que en ocasiones les permite diagnosticar con mayor o menor precisión los problemas con los que la escritura va topando. Porque, dicho de otra manera, la página en blanco suele ser un síntoma: algo anda mal y es mejor saberlo ahora, antes de que el problema se convierta en una muralla difícil de atravesar. Henry Miller, un campeón que derrotó a casi todos los fantasmas, parecía haberlo aprendido muy bien.

paris review
The Paris Review N° 6 (1954)

* Faulkner, siempre más tajante, más duro, menos complaciente, no tenía piedad cuando alguien le preguntaba por la inspiración: Usted dijo que la experiencia, la observación y la imaginación son importantes para el escritor. ¿Incluiría la inspiración?, le preguntó un día Jean Stein Vanden Heuvel para The Paris Review. Y Faulkner lo fulminó con una frase que se hizo célebre: Yo no sé nada sobre la inspiración, porque no sé lo que es eso. La he oído mencionar, pero nunca la he visto.

La página en blanco no existe, pero señala casi siempre alguna de estas evidencias: o uno no escribe con regularidad, o escribe siempre pero un día se detiene. Entonces el hábito, o lo que sea, nos dice que algo anda mal y la página en blanco actúa como una señal de alerta. La escritura es una práctica, un ejercicio, y cuanto más se entrene uno en esa práctica, cuanto más capacitado esté uno en una cierta manera de conservar la forma más fácil detectará cuál es el problema que anuncia la página en blanco y la manera de resolverlo.

* En su entrevista para The Paris Review Henry Miller le dijo a George Wickes: La mayor parte de la creación literaria se hace lejos de la máquina de escribir, lejos del escritorio. Yo diría que se hace en los momentos tranquilos, silenciosos, mientras uno pasea, o se afeita o juega a lo que sea, e incluso cuando se conversa con alguien en quien uno no está vitalmente interesado. Uno está trabajando, la mente de uno está trabajando en este problema que está en un rincón de la cabeza. Así que cuando se sienta ante la máquina de escribir sólo es cuestión de trasladar.

Y si no es así, si no es tan simple, quizás sea prudente apelar al materialismo de Faulkner que es bien concreto: Mi propia experiencia me ha enseñado que los instrumentos que necesito para mi oficio son papel, tabaco, comida y un poco de whisky.

henry miller ernest hemingway faulkner
Miller, Hemingway, Faulkner.

*Y si así tampoco se supera la página en blanco, si no es tan fácil o tan complejo como lo describen Miller y Faulkner, otra vez Hemingway, demagógico y seductor, sale en defensa de sus métodos. Por ejemplo: no agotar hoy todo lo que tenemos para escribir. Conviene quedarse con unas cuantas líneas para mañana, y entonces retomar, recomenzar, será mucho más fácil. Aquí, la aceptación implícita de una cierta realidad de la página en blanco parece conjurarse con experiencia y exorcismos.

También con el mismo optimismo, a mitad de camino del siglo XX, cuando todavía se creía un poco más en la literatura y en el arte de escribir, Hemingway le decía a George Plimpton, director de The Paris Review: Uno puede escribir en cualquier momento en que la gente lo deje quieto y no lo interrumpa. O, más bien, uno puede hacerlo si es lo bastante despiadado al respecto. Pero cuando mejor se escribe es indudablemente cuando se está enamorado.

Así de claro.

31 Responses to “La página en blanco”

  1. camilo acuña says:

    buenísima columna! maravilloso leer a esos grandes hablando de como hacian para escribir!

  2. Mercedes says:

    Me gusta pensar a los escritores como seres supersticiosos como todos los artistas, siguiendo rutinas y guardándose ases en la manga para poder seguir adelante. Excelente la nota.

  3. Marcelo Costa says:

    La página en blanco o porqué se escribe o los métodos para escribir…grandes enigmas que por suerte nunca se han agotado, diría mejor que aún guardan ese misterio. Misterio necesario para dar grandes páginas en la literatura, de ser de otra manera estaríamos frente más a una receta de comida que a una obra memorable. Buena la nota.

  4. vasos vacíos says:

    Moraleja: no abandones tu rutina?
    Es así de fácil?

  5. Amanda Budu says:

    Más que un síntoma me parece que es como una intuición

  6. Lisi says:

    A mí también me gustó mucho la nota, me pareció muy vital.

  7. Nacho says:

    genial Faulkner, las cosas importantes son otras.

  8. luisa says:

    Si la página en blanco lo que impide es continuar es una cosa; si no se puede empezar es algo muy distinto.

  9. Tío Antifaz says:

    Sincerémonos, la página en blanco no es más que un invento para vender talleres literarios.

  10. Serena says:

    cómo no enamorarse de la cita de Hemingway de esta nota?? simplemente hermosísima…

  11. Princesa Arrayana says:

    ¿La inspiración no existe? ¿Ser un escritor es solamente una cuestión de práctica y ejercicio? Me gustaría creeérmelo.

  12. Sebastián says:

    Decía Fogwill: ” la página en blanco no es otra cosa que un lugar común tributario de la mitología del artista, su padecer, sus sacrificios… Tenemos la cabeza llena de cantos de marineros, campesinos, soldados y maestros de la lengua: escuchémoslos y dejémonos de mariconerías domésticas como los triviales ritos del escritor que cree temer a la hoja en blanco cuando lo acosa una deplorable blancura mental.”
    No habría que olvidarse de la lucidez de Fogwill.

  13. fabio says:

    Parece que el del bloqueo, página en blanco o como se llame es un problema propio de la raza artística. Los escritores se paralizan frente a la página vacía, los pintores frente a la tela, los actores trabados en un parlamento.

    El común de los mortales no tenemos esa suerte. Cuesta imaginar un cirujano bloqueado ante un paciente abierto al medio, un abogado que no sabe como continuar una defensa, un contador sin saber como avanzar con una declaración jurada, un cajero confundido ante el billete de cien de un cliente.

    Pero los artistas son una raza muy exclusiva.

  14. antonio says:

    que buena nota. Me encanta leer entrevistas a escritores para enterarse de esas cosas y revelar condiciones de producción. Convierte a la escritura en un trabajo igual a todos en principio pero tamibién diferente. Depende de cómo se mire y de cómo lo cuente el escritor.

  15. genoveva says:

    Qué linda nota. Todo tiempo pasado fue mejor. Habrá que esperar un poco para ver qué depara el siglo XIX en cuanto a literatura.
    Me acordé de Barton Fink, el personaje que interpreta Turturro en la película de los Cohen.

  16. leonar says:

    que grosso faulkner y que grosso fogwill!

  17. Nina says:

    “La mayor parte de la creación literaria se hace lejos de la máquina de escribir, lejos del escritorio.”
    Debe ser así para los tipos como Miller, que después se podían dar el lujo de ir y escribirlo…

  18. Eva says:

    La página en blanco es el abismo hecho uno mismo. Por eso nos resulta tan aterrador.

  19. fatima says:

    desastre 
    precipicio 
    abandono 
    desorientacion 
    naufragio 
    oscuridad 
    presidio 
    desolacion 
    desvario 
    continencia 
    angustia 
    desamparo 
    vacio 
    sombra 
    bloqueo 
    desierto 
    enjuague 
    nada 
    nube 
    borrasca
    p a g i n a  e n  b l a n c o  

  20. Marcelo Costa says:

    Nina, tenés mucha razón !!

  21. Vanessa says:

    ¿Por qué entonces hay escritores buenos y escritores muy malos si es suficiente con ejercitar la práctica? ¿Por qué a algunos se les ocurren ideas brillantes y pueden escribirlas magníficamente y a otros nada?
    La inspiración les llega a unos y no a otros y no a todos.
    Algunos pueden escribir y otros no pueden.
    Algunos pueden pintar y otros no pueden.
    Algunos pueden cantar y otros no pueden.
    Algunos pueden bailar y otros no pueden.
    Algunos pueden bailar y otros no.

  22. Juan Martini says:

    Vasos vacíos, Amanda Budu, Luisa, Princesa Arrayana, Vanessa y otros:
    No sé si he sido claro, diría Fontanarrosa. La página en blanco, en principio, es o no es una cosa, y escribir o no escribir otra. Trataré de diferenciarlos mejor, creo, en una nueva crónica que se llamaría “Escribir”.

  23. Juan Martini says:

    Genoveva:
    Me imagino que te acordás bien que la película de los Coen recrea episodios del paso de Faulkner por el cine. En este sentido la caracterización de John Mahoney es memorable.

  24. genoveva says:

    ¡Claro! No me acordaba de quién era el actor, pero sí que era un Faulkner casi intratable (si es que no me engaña mi flaca memoria).

  25. Vanessa says:

    Los que pueden escribir tienen página en blanco. Los otros no.
    Cada vez más exclusivo.

  26. Laura says:

    Bello texto. Me gustó la superposición entre superstición y rutina como aspirina de los escritores.

  27. matilde Matos says:

    Estoy de acuerdo con Vanessa cuando dice: entonces, dónde está el talento? Art happens, decía Borges citando a James Whistler y la nota no incluye estos aspectos.

  28. Amparo says:

    Bueno, tampoco es para ponerse así… no todos pueden ser escritores, qué se le va a hacer.
    Me parece que la nota apunta a eso, a lo que les pasa a los que están profesionalizados en la escritura.
    Para ellos sí es un síntoma.

  29. Amparo says:

    Perdón, me me fue el post inconcluso…
    Para los escritores la página en blanco puede ser un síntoma de que algo anda mal.
    Para los proyectos de escritores de que todo va definitivamente mal.
    Y para todos los demás… algo así como un espejismo.

    Me gustó la nota.

  30. Irma says:

    Excelente nota. Es verdad, todos cuando estamos enamorados escribimos más, mucho más, aunque no todos seamos escritores geniales. Pero el amor es uno de los principales disparadores. El amor o cualquier otra ilusión que uno tenga. ¿No es así?

  31. Irma says:

    También puede ser la ilusión de “matar” a alguien. Me parece que todas las ilusiones son excelentes dispadores. El mito de la musa es antiquísimo, ningún escritor profesional cree en eso, la ilusión es uno de los principales disparadores de la escritura.

Leave a Reply