Algunos artículos en la prensa y en blogs que hablan, comentan, preguntan, visitan los libros de Eterna Cadencia Editora.
La política de la pose. Un anticipo de Poses de fin de siglo de Sylvia Molloy en Adn:
En Hispanoamérica, la pose finisecular plantea nuevos patrones de deseo que perturban y tientan a la vez. Por eso -para conjurar su posible carga transgresiva, por lo menos homoerótica- se la suele reducir a la caricatura o neutralizar su potencial ideologico viéndola como mera imitación. Se la acepta como detalle cultural, no como práctica social y política. Se la reduce al afeminamiento jocoso; para citar a un crítico, a “una fastidiosa cháchara de snobs que van a nuestras selvas vírgenes con polainas en los zapatos, monóculo impertinente en el ojo, y crisantemo en el ojal”.
La mirada de los otros. Julieta Mortati entrevista a Lina Meruane sobre su novela Sangre en el ojo para la revista Ñ:
Uno de los temas revisitados en la obra de Meruane es la enfermedad. En su tesis de doctorado, trabajó la representación del sida en la literatura, que se publica este año bajo el nombre de El viaje viral; allí analiza textos de Daniel Link, Rodolfo Fogwill, Pedro Lemebel y Mario Bellatín, entre otros. A su vez, Sangre en el ojo (Eterna Cadencia), su última novela, es la historia de una pareja, en la que la chica queda ciega.
El poder del relato. Dardo Scavino habla sobre su libro Rebeldes y confabulados en la revista Noticias:
No hay que cargar demasiado las tintas con esta palabra: relato. Si preferí llamarlo así, en mi libro Rebeldes y confabulados (Eterna Cadencia), se debe a que en estas narraciones el pueblo aparece luchando contra un adversario para cambiar un orden de cosas, y estos cambios suelen caracterizar, desde tiempos muy remotos, a las peripecias épicas. Así como el héroe de una historia tiene siempre un tenebroso “alter ego”, el pueblo, protagonista de la historia, tiene siempre un “alter nos”. Hablar de “luchadores populares” resulta, en un caso así, un pleonasmo (redundancia) porque no hay pueblo, en semejantes relatos, sin una lucha ontra quienes lo están lesionando. Incluso la unidad popular se constituye en esta lucha. El estribillo “el pueblo unido / jamás será vencido” deja en claro hasta qué punto la unión tiene lugar en un contexto de antagonismo contra un enemigo común a las diversas partes del pueblo.
La filosofía piensa en voz alta. Una reseña de El París de Baudelaire de Walter Benjamin en la revista Veintitrés:
La prosa de Benjamin se va diluyendo en ese camino donde la filosofía, más que decir verdades, piensa en voz alta; acaso y gracias al capitalismo, no será este el peor de los mundos posibles.
