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August rush

02-08-2012 |

Llegaron libros nuevos a la librería.

los paraisos son mentira

El mes empezó con novedades como una novela de Iosi Havilio, un libro de cuentos de Pablo Ramos y textos del cineasta al que William Burroughs designara “Pontífice del trash”, John Waters. La novela de Iosi se llama Paraísos, tiene dos personajes traídos de Opendoor y según Sarlo hace pulsiones entre pasión y pasividad: “Todo pasa por la voz de la protagonista y todo se asordina”. Los cuentos de Pablo Ramos reunidos en El camino de la luna ocurren bajo los puentes, en bares, en cuartos de hospital, así como en veredas soleadas del barrio o a la orilla del mar. Sobre Mis modelos de conducta de John Waters los editores dicen “los textos aquí reunidos son mucho más que el resultado de una vida al servicio del escándalo y la exposición de un canon de la desviación: en ellos Waters examina las anomalías de sus modelos de un modo reflexivo e indulgente”. También llego No alimenten al troll de Nicolás Mavrakis; una novedad de Entropía, Otra vez me alejo, la primera novela de Luis Othoniel Rosa (“un libro puede ser una tortuga, pero moverse como una liebre”); Sueños del hombre elefante, de Juan José Burzi, y un libro de Jarvis Cocker, el cantante de Pulp (que viene a tocar a fin de año): Madre, hermano, amante está compuesto de setenta y ocho letras de canciones comentadas.

Paraísos, Iosi Havilio
(Mondadori, 352 págs., $ 99.-)

De la melancolía al paroxismo: en esta dirección se mueve Paraísos. Comienza con el velorio de un viejo en un pueblo de campo y crece hasta un robo ebrio y desbocado en Buenos Aires. La historia tiene una protagonista que cuenta la desolación y los highs de la droga como una experiencia neutra, sin acentos. Quienes leyeron Opendoor de Havilio encontrarán nuevamente a las dos mujeres enigmáticas de esa novela. Lejanas, una por su indiferente inercia, la otra por su desenfreno sin método. Pero ahora recorren otros mundos: un edificio tomado, la mansión de unos burgueses judíos, Plaza Italia, el zoológico, la costanera. Sin embargo, Paraísos no es una novela de climas urbanos. En el mundo de la más absoluta actualidad, la novela narra prescindiendo del costumbrismo. Todo pasa por la voz de la protagonista y todo se asordina. Pasión y pasividad. Havilio encontró el tono justo y el registro atenuado para contar lo extremo. Paraísos transcurre en una irresistible normalidad fantasmal.

Beatriz Sarlo

Iosi Havilio agarra con las manos cada una de las sentencias que se escriben para domesticar a la literatura y las rompe contra su rodilla, en sus novelas está el relato puro, la voz extraña, ese trabajo invisible y esencial que sólo producen los grandes escritores.

Fabián Casas

 

El camino de la luna, Pablo Ramos
(Alfaguara, 168 págs., $ 89.-)

Este nuevo libro de cuentos de Pablo Ramos vuelve a abrirnos paso a su mundo hecho de fuertes claroscuros. Son historias que transcurren bajo los puentes, en bares, en cuartos de hospital, pero también en las soleadas veredas del barrio o a la orilla del mar; y si sus personajes se enfrentan a veces a fantasmas aterradores también encuentran aquí y allá el rescoldo tibio de sus presencias tutelares.

En El camino de la luna conviven violencia y ternura, amor y soledad, furia y compasión. Allí se libra, a brazo partido, la lucha del desamparo y el dolor por volverse belleza y reconciliación.

 

Mis modelos de conducta, John Waters
(Caja Negra, 288 págs., $ 95.-)

Con una filmografía indecente y encantadora, llena de atentados contra los límites del decoro, John Waters justifica holgadamente la dignidad con la que William Burroughs lo invistiera al designarlo “Pontífice del trash”. Mis modelos de conducta es un tributo a las “malas influencias” con las que fermentó su talento creativo: un catálogo de anormales, un panteón de desviados cuyas patologías inspiran las dulces maravillas de la perversión que integran vida y obra del “sultán de la sordidez” tal y como al propio Waters le gusta denominarse.

Los perfiles biográficos de musas anónimas como Lady Zorro, stripper lesbiana de Baltimore; Bobby García, “el Buñuel de las Mamadas”, pornógrafo amateur pionero de los videos con Marines del ejército norteamericano; y Leslie Van Houten, miembro del clan de las “chicas Manson” involucrada en los asesinatos de Sharon Tate y los La Bianca, conviven aquí con el retrato de los aliados pecaminosos que Waters encontró en las escrituras de Tennesse Williams y Denton Welch, en estrellas como Little Richard y artistas como Cy Twombly. Con un tono confesional e hilarante, los textos aquí reunidos son mucho más que el resultado de una vida al servicio del escándalo y la exposición de un canon de la desviación: en ellos Waters examina las anomalías de sus modelos de un modo reflexivo e indulgente que funciona también como terapia de autosuperación para la conjura de sus propios demonios personales.

 

No alimenten al troll, Nicolás Mavrakis
(Tamarisco, 150 págs., $ 65.-)

Los cuentos de No alimenten al troll proponen un buceo en las redes sociales y las subjetividades modernas, redefiniendo el concepto tradicional de trama, conflicto y de personaje como un héroe en evolución. Control, saberes, espectáculo, comida chatarra, burbujas de información: los cuentos de Nicolás Mavrakis trazan un circuito donde la biopolítica se cruza con lo virtual, donde los afectos ser reordenan en base a la desnudez de la maldad y la adicción al comment. Relatos de sabotaje y emancipación: No alimenten al troll crea la continuidad perversa de una novela técnica como un sobreviviente que vuelve perturbado del campo de batalla e intenta mirar lo actual a los ojos. La memoria como un teatro de la banalidad, internet como un flujo de saberes y de audiencias que se dejan formatear por algo tan indecible que se vuelve monstruoso.

 

Otra vez me alejo, Luis Othoniel Rosa
(Entropía, 88 págs., $ 46.-)

«En el Pueblo de la Princesa, el narrador y Alfred Dust terminan su vida de estudiantes doctorales y barajan culpas y confidencias. Enredos de amor y marihuana, historias de la guerra del guano y de invasiones al Caribe, fiestas en las que nadie baila, escatología e imperialismo. Nada es lo que parece ser en este pueblo burgués de vida sana primermundista, en el que aparecen suficientes entramados filiales como acertijos ligados por algo que no se puede descifrar.
Un libro puede ser una tortuga, pero moverse como una liebre. La intriga académica que tan bien cultivara Nabokov y el frenesí eslabonado de la poética de Aira se combinan en los nueve alejamientos que componen esta novela de Luis Othoniel Rosa, que llevará a sus lectores a pensar, si no en el guano, al menos sí en las distancias que contiene todo presente, y en la triste resignación de que los amigos nunca terminen sus historias. Porque Otra vez me alejo es también la historia de una amistad: un libro generoso y dulce, escrito con la urgencia y calma de quien ve pasar una tarde unos pájaros sobre un puente.»
José Quiroga.

 

Sueños del hombre elefante, Juan José Burzi
(Gárgola, 128 págs., $ 60.-)

La figura del hombre elefante, desproporcionada, exagerada, irrespetuosa de “lo correcto”, de lo que se supone debe ser “bello”, esa figura fue el molde que tuve en cuenta para enmarcar estos cuentos. En algunos casos eso será evidente; en otros la deformidad, lo incorrecto, será más sutil, invisible casi, pero se se raspa un poco la superficie espero que el lector encuentre más de lo que a simple vista hay.

El hombre elefante no aparece en el libro, salvo en un epígrafe. Están sus sueños. Está su espíritu, el espíritu de un cuerpo imposible y una apariencia monstruosa y atrayente. En esa forma el hombre elefante sí aparece en estas páginas, pero sugerido entre una multiplicidad de sombras. Espero haberlo retratado como se merece.

Juan José Burzi

 

Madre, hermano, amante, Jarvis Cocker
(Mondadori, 320 págs., $ 99.-)

«Por favor, no lean las letras mientras escuchan el álbum»
Jarvis Cocker, carismático vocalista de Pulp e inspirado letrista, está
considerado como una de las figuras más relevantes de la escena del pop
británico de las últimas décadas. En Madre, hermano, amante, su primer
libro nos presenta una selección de setenta y ocho letras de canciones
comentadas.
Además de ser un texto memorable del propio Jarvis Cocker sobre el arte
de escribir canciones, en este volumen bilingüe los lectores y los fans
de Pulp podrán leer temas clásicos como «Common People», «Disco 2000»,
«Babies», «This is Hardcore» o «Do You Remember the First Time?». La
selección revela una sensibilidad que es inconfundiblemente propia de
Jarvis Cocker: un acercamiento ? a veces visceral a veces cotidiano- al
amor, las relaciones, y las cosas que nos hacemos los unos a los otros
cuando se bajan las luces.
Madre, hermano, amante es un libro sorprendente, agudo, inteligente y
divertido.

 

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