Archive for the ‘Presentaciones’ Category

Ejercicios

Tuesday, April 16th, 2013

El texto que Valeria Tentoni leyó en la presentación de los Cuadernos de Lengua y Literatura de Mario Ortiz en Bahía Blanca.

Por Valeria Tentoni. Foto: Renzo Luna Chima.

presentación mario ortiz

«Leí tus libros, hormiguita», dice la maestra de Al pie de la letra, y por respuesta recibe: «Son ejercicios de un alumno: no el poema como algo acabado, sino un momento provisorio del lenguaje».

Un momento provisorio del lenguaje.

(more…)

Por muchas batallas más

Monday, April 15th, 2013

El autor de Chamamé, Hacé que la noche venga, Kryptonita, entre otros, acompañó a Gabriela Cabezón Cámara e Iñaki Echeverría en la presentación de Beya. Le viste la cara a Dios (Eterna Cadencia Editora).

Por Leonardo Oyola.

beya

En un principio nos hemos leído, nos animamos a acercarnos y a alentarnos en lo que fuera que estuviéramos haciendo en ese momento, después terminamos compartiendo mesa, proyectos y mucho más.

Es hermoso haber sido testigo del proceso creativo. De cuando se hicieron la propuesta. De cuando empezaron a creer. De cuando se largaron a laburar. Ver que finalmente se concreta todo eso en un libro.

(more…)

Avalanchas deductivas fulminantes

Thursday, December 20th, 2012

“Para Benesdra, como para Balzac, para Dostoievski, para Dickens, para Tolstoi y para Roberto Arlt, es real cualquier transformación que lleve del convenio (de la norma) al desvío (la locura)”. Nora Avaro acompañó a Alejandro Rubio en la presentación de El traductor y El camino total de Salvador Benesdra.

Por Nora Avaro.

el traductorA contramano de lo que en tiempos un poco posteriores, pero no tanto para las eras geológicas de las historias literarias, se conocería como el auge de las escrituras del yo —esas primeras personas sin atributos, que entibian anecdotarios y descripciones al horno medio de la cotidiana subjetiva y sin la ambición detallista con la que en los años 80 nos ralentó la vida la literatura de Juan José Saer— Salvador Benesdra decide con una avidez y una voluntad expresiva realmente inusitada, anormal, diría, inventar un personaje Ricardo Zevi, el yo ultraparlante de ese personaje Ricardo Zevi, dispuesto a cargarse, a fuerza de poder de persuasión, actos y especulaciones, el  S. XIX occidental completo, y todo para emerger “con una audacia intelectual desaforada” a la Argentina de los años 90. “Lidiar con el tormento estructural de un país tercermundista como la Argentina —escribe Benesdra en su libro de autoayuda El camino total— no es para aristócratas con fobia a las paspaduras y autoestima inmaculada que se creen dioses. Lidiar con estas estructuras es para dioses de verdad, para faquires, para gentes capaces de atravesar las peores pruebas del Castillo de Kafka.”

(more…)

Sobre Benesdra

Thursday, December 6th, 2012

Salvador Benesdra es el autor de El traductor y El camino total, ambos publicados por Eterna Cadencia Editora.

Por Alejandro Rubio.

salvador benesdra

Para Benesdra, escribir es vivir una crisis y tratar de encontrarle solución. Lo primero lo ubica cómodamente como uno más de los narradores aparecidos durante la decadencia y demolición del Estado de bienestar argentino; lo segundo lo convierte en una excepción. Efectivamente, a partir de los 80, en los ambientes artísticos e intelectuales, estaba mal vista la búsqueda de soluciones a los problemas individuales y sociales que la crisis argentina hacía brotar por todos lados. Se aconsejaba firmemente concentrarse en la descripción y la crítica, en la presentación de una situación problemática; las soluciones, se decía, no son asunto nuestro. Eran el asunto de otro tipo de intelectuales, más tecnocráticos, que ideaban y llevaban adelante las soluciones a los problemas nacionales que se sucedieron en los 80 y 90: la izquierda renuncia a hacer la historia, relevada por la derecha, y se dedica a contarla. Benesdra también cuenta, es más, el vector hacia el futuro de su prosa narrativa no ceja jamás; pero en los entresijos de ese relato incesante y voraz, producto y productor de un soliloquio aun más abarcativo, se exponen ideas, argumentos e intuiciones sobre un momento histórico no solo nacional, sino mundial.

(more…)

Juego de Jane

Wednesday, October 24th, 2012

Gabriela Bejerman presentó el libro Juego de damas, de Jane Bowles, que incluye nueve cuentos y una obra de teatro que ella misma tradujo.

gabriela bejerman gabriela bejerman

En las mesas de la librería hay varias tazas con té de menta, el público conversa distendido pero expectante. De fondo suena un jazz festivo. Entra Gabriela Bejerman, pero no es ella: es Jane Bowles que viene a hablar de su libro Juego de damas. Al principio vestidita muy coqueta se va desemprolijando. Renguea, habla rápido, se tropieza, se ríe. Hace y deshace como si ella fuera la única que importa. Entonces abre una valija, saca diferentes collares, anteojos, sombreros y los reparte entre la gente. Cada accesorio se adueña de quien lo posee: así una mujer con un sombrero severo se convierte en la madre de Jane, un hombre con anteojos blancos es Truman Capote, una chica con una bolsita que tiene excremento y huesos de gallina es XXX, la amante que la engualichó durante años y que la llevó a la ruina. Durante poco más de media hora cada persona es juguete de Gabriela Bejerman y Gabriela Bejerman es juguete de Jane Bowles.

(more…)

Una invertida absoluta

Tuesday, July 31st, 2012

Ariel Schettini acompañó a Sylvia Molloy durante la presentación de Poses de fin de siglo.

Por Ariel Schettini.

presentación poses de fin de siglo

Quiero, si me permiten, comenzar este discurso con una nota personal. Hace muchos años, cuando era joven, fui llevado de la mano por un consejo sabio y leí En breve cárcel. Querría tratar de describir, si fuera posible, la sensación física que me provocó ese libro.

Como todos, tengo una serie dispersa de libros que han cambiado mi rumbo y a los que llamo literatura. Son efectivamente, la única literatura posible, la que sale del papel para imprimir en nosotros una palabra, un gesto, un modo de leer, de escribir y de pensar después del cual ya no podemos volver atrás.
En breve cárcel fue eso para mí. Y como con muchos de esos libros, que me hicieron, me resulta muy difícil hablar de ellos. Retengo de su lectura una tensión eléctrica, un gesto y la urgencia por copiar y plagiar esa voz que habla.
(more…)

¿Son o se hacen?

Tuesday, July 24th, 2012

Gabriel Giorgi acompañó a Sylvia Molloy durante la presentación de Poses de fin de siglo. “El exceso de lo visible funciona en el libro como regla de lectura pero también como política del deseo”, señaló.

Por Gabriel Giorgi.

presentación poses de fin de siglo

Hace pocas semanas circuló por internet una invitación a  una muestra llamada Exporgullo, aquí en Buenos Aires, en ocasión de la semana del orgullo glttb. Se trataba de una muestra organizada por el bachillerato Mocha Celis, que, como saben, es un espacio educativo orientado principalmente hacia la comunidad travesti y trans. La invitación a la exposición, jugada sobre todo en torno a  la ley de identidad de género recientemente aprobada, incluía una consigna bastante eufórica que rezaba “Somos ley. Somos escuela”, haciéndose eco de la nueva legitimidad y el nuevo sentido de pertenencia de ese nosotros glttb. Para ilustrar estas nuevas pertenencias la invitación incluía dos imágenes que jugaban con la referencia a instituciones disciplinarias del siglo XIX: un retrato de Sarmiento –el retrato clásico, el de los billetes– con los labios pintados –más bien saturados– de un rosa fuerte, y las cejas y el pelo amarillos: un Sarmiento pop, disponible para nuevos usos. La otra imagen eran unas huellas dactilares, como las de los documentos de identidad o  los prontuarios, pero ahora dibujado con la bandera de la diversidad. (La dactiloscopía con su historia argentina, el método que Vucetich había ayudado a diseñar como tecnología de vigilancia sobre esos cuerpos de identidades difusas que abundaban en la Argentina finisecular –entre ellos, travestis y simuladores, como lo estudió Jorge Salessi en su Médicos, maleantes y maricas–, esa tecnología vigilante vuelve aquí para celebrar la “identidad de género” y su nueva visibilidad y reconocibilidad.) Dos instituciones nítidas de la “sociedad de normalización” del XIX –la escuela y la policía (o al menos las tecnologías de identificación policiales)– que acá invierten su signo para elaborar otras retóricas de identidad y de comunidad, y que parecen pasar por una apropiación de símbolos y de tecnologías de “lo estatal.” Me gustó el gesto de traer esas dos referencias que, se me ocurre, indican una nueva relevancia de temas y problemas que se matrizaron en la segunda mitad del XIX: cómo se hacen políticamente legibles los cuerpos en su sexualidad y en su género; cómo se vuelven identificables bajo la luz pública, cómo se reconocen o no desde el Estado; qué define en ellos (o no) una pertenencia nacional; cómo se anuda en los cuerpos lo visible y la verdad, qué formas de lo común producen o prometen…. “Somos ley”, dice la invitación, y las huellas dactilares parecen estar allí para ensayar, o quizá para demostrar, ese nuevo momento en la relación entre los  cuerpos y el Estado.

(more…)

Carta a Lina

Tuesday, May 8th, 2012

Esta carta se leyó la semana pasada en la presentación de la novela de Lina Meruane Sangre en el ojo.

Por Sylvia Molloy.

Querida Lina, me descoloca tenerte lejos, y en mi país, tan luego, cuando siempre te tengo cerca en Nueva York: esto que te escribo ahora, y que alguien leerá por mí, te lo estaría diciendo personalmente. Pero de descolocación se trata, en una novela donde de pronto lo familiar se vuelve extraño por no visto, por incalculable; donde los ojos no saben ya mirar.

Digo “no saben” porque se trata de un cuerpo que ha perdido su sabiduría, su estar en el mundo, y debe comenzar un aprendizaje nuevo. Me impresiona mucho cómo narras el comienzo de ese aprendizaje, la súbita desespacialización de quien ya no puede ver y recurre a saberes compensatorios: “el recorrido conocido ya no coincidía con mis pasos”. Hay en ese comienzo un falso aire de eficiencia, una mímesis de normalidad, un “yo me las arreglo” cocorito pero no por ello menos despiadado: “Avanzaba como un murciélago desorientado, siguiendo intuiciones. Iba tras la gente que pasaba por mi lado. Si se detenían también yo me detenía, si cruzaban yo los alcanzaba”.  La vigilancia es continua, se “adiestra el oído” para aprehender por otro medio lo que ya no se ve, el ruido de una bicicleta en un charco, por ejemplo; se calcula “la matemática de los pasos que debían llevarme de una esquina a la otra”; se busca reconocer pero ese reconocimiento simple ya no se puede dar. Después de saludar a alguien por error creyendo que la interpela, en una escena patéticamente cómica, la protagonista ya no intenta reconocer. En cambio empieza a re-conocer, es decir a emprender un conocimiento otro. Si el evento desencadenante, la pérdida de la visión coincide, simbólicamente, con una mudanza, de hecho apenas hacía falta el detalle anecdótico: perder la vista ya es mudarse, quedarse a la intemperie.
(more…)

Animado por una fuerza propia

Friday, April 27th, 2012

En Canción de la desconfianza “todo es material, tangible y está animado por una fuerza propia”, dijo Violeta Kesselman el miércoles pasado en el bar San Bernardo, durante la presentación de la novela de Damián Selci.

Por Violeta Kesselman. Foto: Diego Quiroga.

violeta kesselman

Con Canción de la desconfianza la literatura argentina por fin entra al siglo XXI. Esto se debe a que la novela de DS lleva a cabo una actualización doctrinaria para la literatura argentina de ahora. En qué sentido preciso: me refiero a una revisión y puesta al día de las ideas centrales con las que se está escribiendo en el presente, ideas que no son superestructurales, sino que responden a lecturas muy específicas de la coyuntura social y la historia argentina.

La actualización se realiza en varios sentidos, todos vinculados entre sí. En primer lugar, Canción de la desconfianza pone sobre la mesa referentes literarios distintos de los que se vinieron usando en los últimos años. Basta de Carver y el minimalismo anglosajón, con personajes de conciencias apagadas frente a una realidad que los supera, y frases breves y despojadas que quieren dar cuenta de este estado de la mente. Ahora como notas dominantes encontramos, por ejemplo, a Thomas Pynchon (con sus esquemas paranoicos y megalómanos) y a cierta poesía argentina y chilena de los últimos veinte años (con su obsesión por la política y la historia del país, trabajada siempre a través de una forma alejada de la declamación). La introducción de estos textos como referencias válidas implica un cambio en la biblioteca para la literatura argentina actual que hay que agradecerle a este libro. Pero los escritores que un escritor toma como materia prima para sus obras hablan no sólo de elecciones estéticas. Como dice Alejandro Rubio, “el que está leyendo lo que no debe leer no está mirando el verdadero alrededor”: se eligen posibles insumos literarios sobre la base de su pertinencia; como cambió la realidad es necesario también cambiar las lecturas. Esa es una de las cosas que podemos aprender de Canción de la desconfianza.
(more…)

Sexy beast

Tuesday, April 3rd, 2012

La lectura de Leo Oyola sobre Un publicista en apuros, la nueva novela de Natalia Moret que se presentó la semana pasada en la librería.

Por Leo Oyola. Video: Marina Llambí Campbell.

La noche tiene otras reglas. O mejor dicho: a la noche, las reglas cambian. Lo intuye aquel que en esas horas duerme tranquilo en su casa. Y lo sabe, y muy bien, el que las vive. El que sale a la calle. Porque ya en esa acción, la de salir afuera, hay un inicio de viaje.

Y si pasas la noche en vela los límites entre lo real y lo onírico en algún momento terminan mezclándose sí o sí.

Más si le sumamos un condimento extra.

Algo de nafta.

Algo un poquito más estimulante que esos gin tonic que el narrador de la novela de Natalia se baja como agua.

Y ni hablar si esa noche sigue sumando más noches.

Porque dice el hechizo: seis noches despierta, seis noches vividas… y a la séptima, la noche soy yo.

(more…)

Conversaciones con el profesor Y

Thursday, December 29th, 2011

La semana pasada Caja Negra presentó en la librería Conversaciones con el profesor Y de Louis-Ferdinand Céline. Mariano Dupont, traductor y autor del prólogo del libro, y Guillermo Piro coincidieron en que “es un libro para adictos”.

Por FP.

El martes 20 de diciembre se presentó en la librería Conversaciones con el profesor Y de Louis-Ferdinand Céline, la última novedad de Caja Negra. “Es un libro sobre la literatura, sobre la literatura de Céline, y también sobre la mezquindad del mundo literario”, afirmó Mariano Dupont, quien tradujo este y  otros dos títulos del catálogo de la editorial –La revolución electrónica de Burroughs y Maintenant de Arthur Cravan–. Dupont conversó con Guillermo Piro sobre sus impresiones como lectores de Céline y sobre la importancia de este libro dentro de su obra.

A pesar de que es considerado menor con respecto a Viaje al fin de la noche o Muerte a crédito, Dupont cree que Conversaciones con el profesor Y es central por ser la máxima expresión del “arte poético lírico-cómico” de Céline. Este diálogo con un personaje imaginario fue escrito luego de su regreso del exilio en Dinamarca, donde pasó varios meses en prisión, y justo después de dos fracasos editoriales en términos de ventas (Fantasía para otra ocasión y Normance). Céline era acechado por toda la escena cultural francesa y escribió este libro con la intención de defenderse. Por eso el resultado es tan conmovedor, aparte de desopilante. Su genio cómico se concentra aquí en apenas cien páginas. “Céline –asegura el traductor y autor del prólogo del libro– era un payaso que, a diferencia de otros, era consciente de su condición de payaso”.

(more…)

A salvo de los efectos del poder

Tuesday, December 13th, 2011

El texto que leyó la escritora española Elvira Navarro en la presentación  de Las infantas de Lina Meruane en Madrid.

Por Elvira Navarro.

las infantas“Perrault, uf, qué feo nombre”, dice una de las protagonistas del libro que aquí nos ocupa. Sí, en efecto, qué feo suena el nombre de Perrault, y qué tentación de jugar a las hipótesis descabelladas. Tampoco suenan muy bien los hermanos Grimm, con esa eme arrastrándose grimosa,  por lo que podríamos aventurar, por ejemplo, que Perrault y los hermanos Grimm estaban tan apesadumbrados por sonar horrorosos que inventaba bellos nombres de mujeres-niñas o de niñas-mujeres, como Caperucita,  Blancanieves o Gretel.  Sin embargo, luego no podían soportar la música de esas sílabas, y las echaban a rodar en historias en las que había madrastras y brujas muy viejas que comían humanos. Además, y esto es otra hipótesis tal vez no tan descabellada como la anterior, la belleza tiene que ser castigada, ya que sus efectos son difícilmente controlables y no del todo morales. Encerrémosla pues en cuentos con moraleja, en museos, en críticas del juicio donde nos limitemos a exclamar “¡Esto es bello!” delante de cuadros y jardines sin rastro de sublimes románticos. Hagamos que se sienta en jaque y siempre a punto de menguar, como una actriz de Hollywood que acaba de cumplir los cuarenta. Y todo ello bajo el imperio de lo inteligible, la razón y lo serio. ¿Qué pasaría si un día las heroínas de los cuentos decidieran fugarse de las historias que protagonizan porque estuvieran hartas del precio que pagan por figurar? He aquí una de las maneras en las que he leído Las infantas, primer libro de Lina Meruane, que se publicó en Chile en 1998 y que apareció en Argentina el pasado año, en la editorial Eterna Cadencia.

En él nos topamos con unas versiones de Gretel,  Blancanieves y  Caperucita llamadas Hildegreta e Hildeblanca, y que aquí son hijas de un rey  del que huyen. Frescas, indolentes, sensuales, sexuales y tal vez también amorales (quién sabe si fue de este modo como las concibieron sus inventores), Hildegreta e Hildeblanca parecen reprotagonizar los cuentos a su antojo, y así el lobo está a los pies de Caperucita, y las viejas a las que les gusta la carne humana son comidas por un séquito de enanos. A pesar de lo que el resumen argumental pueda llevar a pensar, no hay en Las infantas un ejercicio de venganza, ni por tanto plan previo de los personajes o del narrador.

(more…)

Un hombre que escribe hace medio siglo

Thursday, December 1st, 2011

Abelardo Castillo presentó la edición homenaje 50 aniversario de Las otras puertas (Seix Barral). “No soy escritor: soy un hombre que escribe”, dijo.

Por PZ. Foto: Lucio Ramírez.

abelardo castillo

El tipo es un boxeador. Si fuera cierta esa división entre luchadores estilistas y demoledores, Abelardo Castillo, sin dudas, estaría entre los segundos. Habla y lo que dice golpea desde el tono y el contenido. La semana pasada presentó en Dain Usina Cultural la edición homenaje 50 aniversario de Las otras puertas, su primer libro, que publicó a los 26 años. Allí participó de una entrevista a cargo de Natu Poblet en la que recorrió su vida literaria. Y en cada respuesta fue, como corresponde a su estilo, demoledor.

Dijo, por ejemplo:

—Beatriz Guido me llamó a casa porque quería conocerme. Después con el tiempo me dijo que en realidad quería saber si yo era uno de los personajes de “El marica” o era un escritor que había inventado ese mundo. Creo que la respuesta que se dio fue que era un escritor, algo que, por otra parte, me encargué de hacérselo notar todo el tiempo.

(more…)

Back home

Wednesday, November 30th, 2011

La semana pasada se presentó la reedición de El común olvido en la librería, y Edgardo Cozarinsky dialogó con Sylvia Molloy sobre la novela.

Por FP. Foto: Lucio Ramírez.


Juan Muraña fue un hombre que pisó mis calles familiares, que supo lo que saben los hombres, que conoció el sabor de la muerte y que fue después un cuchillo y ahora la memoria de un cuchillo y mañana el olvido, el común olvido.
Jorge Luis Borges

 

 

Diez años atrás, en el año 2001, Sylvia Molloy se acercó a la editorial Norma con una novela recién terminada: El común olvido. Fue publicada ese mismo año y en seguida se transformó en un clásico, en un libro de culto. Con el paso del tiempo se volvió inaccesible y pasó a ser una especie de novela secreta, de esas cuyos ejemplares se rastrean por todos los espacios librescos de la ciudad. Una reedición era necesaria y por eso la semana pasada, en la presentación del libro, Leonora Djament le agradeció a la autora poder editar otra vez El común olvido.

(more…)

Un campo minado

Friday, August 26th, 2011

“La escritura de Capelli, y Trampa de luz es una poderosa confirmación al respecto, es pura subjetividad: o le creemos ciegamente, o nos quedamos sin nada”. José María Brindisi  acompañó a Matías Capelli durante la presentación de su novela  en la galería Exit/Salida.

Por José María Brindisi.

Como todos saben, si estamos reunidos hoy aquí es para celebrar algo. Pero más allá de las cuestiones obvias -es decir: la aparición de Trampa de luz, de Matías Capelli, es decir la salida del libro en sí-, me gustaría, sin ánimo de ser aguafiestas o de retrasar demasiado aquello que todos empezarán a desear pronto (es decir que me calle y nos dediquemos a beber), detenerme brevemente a interrogarnos, o al menos interrogarme en voz alta, por las razones verdaderas o profundas de esta celebración: los modos, las prácticas y la arquitectura de lo que ya, tratándose de un segundo libro, hay que empezar a llamar “una obra”, y que obligan a leerla y considerarla desde una perspectiva que, por suerte, se pelea furiosamente con otras.

(more…)