El prólogo a la reedición de Conciencia y Estructura, de Oscar Masotta
Por Diego Peller.
¿Un Masotta o tres Masotta?
Conciencia y estructura, publicado por primera vez en 1968, reúne dieciocho ensayos escritos por Oscar Masotta entre 1955 y 1967. El libro está dividido en tres secciones (“Filosofía y psicoanálisis”, “Crítica y literatura”, “Estética de vanguardia y comunicación de masas”) que corresponden, en una primera aproximación, a las tres áreas de interés que habitualmente se distinguen dentro de su recorrido intelectual. Que Masotta haya ordenado así estos artículos vendría a confirmar las aproximaciones a su obra que parten, precisamente de la presunción de que es posible delimitar con claridad estos tres “momentos”. Existiría entonces un “primer Masotta”, fervientemente sartreano, vinculado de manera marginal pero intensa a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y a las revistas Centro y Contorno, y volcado por entero a la crítica literaria(1). El “segundo Masotta” es aquel que durante los años 1965-1968 participará activamente en las experiencias de vanguardia que se llevaron a cabo en el marco del Instituto Di Tella, desde el análisis de corte semiológico sobre los medios masivos de comunicación hasta la reflexión teórica sobre manifestaciones artísticas como el pop art y el happening, y que llegó a exceder la barrera entre teoría y praxis con la organización de varios happenings así como de la Primera Bienal Mundial de Historieta en 1968, y la publicación de tres números de una revista dedicada a este género: LD. Literatura Dibujada. El “tercer Masotta”, fundador de los Cuadernos Sigmund Freud en 1971 y de la Escuela Freudiana de Buenos Aires en 1974, es sin dudas aquel que alcanzó mayor notoriedad gracias a su lugar indiscutible como introductor de la teoría y la práctica del psicoanálisis lacaniano, y no solo en la Argentina, tal como lo señaló entre tantos otros el mismísimo Jacques-Alain Miller, quien se refi ere a él como a “un asombroso argentino (…) gracias al que la enseñanza de Lacan conoció una difusión que se extendió a todo el mundo hispánico, durante los años sesenta”(2).
