Posts Tagged ‘Gonzalo Aguilar’

La Era del Anticuario

Tuesday, July 17th, 2012

El autor de Por una ciencia del vestigio errático (Ensayos sobre la antropofagia de Oswald de Andrade) recomienda fervientemente Retromanía de Simon Reynolds. “Es un modo diferente de hacer crítica cultural (lo que llamo crítica-surf o crítica playera), exhibe sin quererlo el tamaño de nuestra ignorancia (…), es terriblemente entretenido y, lo más importante, es un gran intérprete del presente”, dice.

Por Gonzalo Aguilar.

retromaniaA medida que los Beatles llegaban al final de su carrera, perfeccionaron su acercamiento al pasado. Primero al pasado lejano de la infancia en Liverpool, con la música de circo de In benefit or Mr. Kite y las piezas de nostalgia Penny Lane y Strawberry fields. El historicismo continuó con el Álbum blanco y las piezas de music-hall o de big band Honey Pie y Good night. Pero ya había en este disco un acercamiento retro al pasado casi inmediato con Back in the USSR que mezclaba Chuck Berry con los Beach Boys. Ya había en ese museo de lo contemporáneo que fue el Álbum blanco un giro hacia los orígenes. Pero el clímax llegó con el último disco, Abbey road. Fue tan fuerte la identificación con el pasado rockanrolero que John Lennon escribió un tema (Come together) por el que fue acusado de plagio por Morris Levy, el dueño de los derechos de la canción en cuestión: You can’t catch me de Chuck Berry. La canción sonaba muy parecida (Paul ayudó a maquillarla un poco para evitar las acciones legales) y hasta había un verso que era casi literal. La cosa llegó al juzgado y Lennon se comprometió a sacar un disco de covers de rock’n’roll para resarcir a Levy. En ese disco (Rock and roll de 1975), la interpretación de You can’t catch me se asemeja más a Come together que a la versión original: Lennon se convirtió así en el precursor de Berry y el presente en un fantasma del pasado. Lennon, que había sido el heraldo pop del presente, la innovación y la experimentación, se convierte en este gesto en el mensajero de la atemporalidad radical y el culto retro.
(more…)

Mundo perro, mundo porno, mundo abrigo

Friday, April 13th, 2012

El prólogo de Gonzalo Aguilar a El via crucis del cuerpo (Ed. Corregidor) habla sobre este libro y sobre toda la obra de Lispector, donde se afirma que “lo abyecto es tan constitutivo de nuestra vida como lo sublime”.

Por Gonzalo Aguilar.

el via crucis del cuerpoClarice Lispector siempre supo consolar a sus lectores. En La vida íntima de Laura, libro de literatura infantil que publicó en 1974, escribe unas palabras que no sólo están dirigidas a los niños: “Va a existir siempre una gallina como Laura y siempre va a haber un niño como vos. ¿No es buenísimo? Así la gente nunca se siente sola”.[1] Ganada definitivamente por el estilo aforístico que ya se vislumbraba en La pasión según G.H. y que se impone después de Un aprendizaje o El libro de los placeres, hay algo del género de los libros de autoayuda en Clarice. En sus frases aforísticas, ella sabe combinar fuertes dosis de enseñanza, experiencia íntima y percepción de lo cotidiano que bien podrían servir como guía para vivir (o sobrevivir). Sin embargo, a la vez, nada más lejos de Clarice que los libros del tipo Cómo ser feliz o El amor en diez lecciones. Además de la precisión lingüística y la honestidad afectiva, en su escritura no se construye un mundo de fantasías para consolar ni se busca adular lo que supuestamente llevamos dentro. Por el contrario, no hay nada más impiadoso que los puntos de partida de su construcción ficcional incisiva y cortante: no existe un Dios que fundamente nuestros actos o creencias; la belleza, la verdad y el bien son invenciones para mantener un orden opresivo; lo abyecto es tan constitutivo de nuestra vida como lo sublime; las mujeres tienen que afirmarse en un mundo que les es hostil. Un “mundo perro”, como dice en El via crucis del cuerpo. Aunque Clarice amaba a los perros. Los amaba pero no por eso olvidaba su soledad, su vagabundez y, eventualmente, su bestialidad.

Si en un aspecto minúsculo su obra se toca con los libros de autoayuda es porque Clarice puede ser incorporada a esa literatura que Gilles Deleuze definió como una iniciativa de salud.[2] Es tal la intensidad del consuelo que dan sus libros que los lectores entablan una relación fuertemente afectiva y cómplice con la autora que no sólo se expresa en el hecho de llamarla por su nombre. Con Clarice, uno está más solo, y a la vez, más acompañado. El sentimiento tiene ese momento de universalidad: lo que sentimos ya lo sintió otro y otro lo volverá a sentir. Un consuelo áspero, una terapéutica del despojo.

(more…)

El riesgo de ser humano

Friday, August 27th, 2010

GH descubre en el cuarto de la criada una cucaracha. La aplasta contra la puerta, la toma entre sus manos y la devora. “Con estos pocos elementos, Lispector compone un libro lleno de misterio y de raras intensidades, un clásico del siglo XX”. Gonzalo Aguilar prologa La pasión según GH para la edición de Cuenco de Plata.

Por Gonzalo Aguilar.

la pasión segun ghLa historia que cuenta La pasión según G. H. de Clarice Lispector es sencilla y pobre en peripecias: una mujer de un barrio acomodado de Río de Janeiro descubre en su  departamento, en el cuarto de la criada, una cucaracha. Sin querer, G. H. (nunca sabremos el nombre completo de la narradora y protagonista) aplasta a la cucaracha con una puerta, la toma entre sus manos y la devora. El hecho desencadena las cavilaciones escritas de la protagonista que cuenta lo que le sucedió como un viaje inmóvil hacia la pulsación de la vida. Con estos pocos elementos, Clarice compone un libro lleno de misterio y de raras intensidades, un clásico del siglo XX.

La pasión según G. H. es la quinta novela de Clarice Lispector y fue publicada en 1964, el mismo año en el que los militares dieron el golpe que inició una dictadura de veinte años. Para ese entonces, Clarice comenzaba a perfilarse como una de las escritoras más importantes de la literatura brasileña. Sus cuatro novelas anteriores (Cerca del corazón salvaje de 1943, La araña de 1946, La ciudad sitiada de 1949 y La manzana en la oscuridad de 1961) habían corrido una suerte diversa con la crítica y con el público, pero su retorno a Brasil, en 1959, después de quince años de residencia en el extranjero (Clarice estaba casada con un diplomático), alentó la reedición de Cerca del corazón salvaje, La araña y La ciudad sitiada. En 1960, su libro de cuentos Lazos de familia alcanzó un público más amplio y, según Benedito Nunes, abrió una nueva fase en la recepción de su obra[1]. Aunque Clarice escribió La pasión según G. H. en momentos de una gran crisis personal y familiar, siempre dijo que era el libro que había escrito con más alegría[2].

(more…)