Apuntes a partir de Para una autopsia de la vida cotidiana. Conversaciones, de J. G Ballard.
Por Walter Lezcano.
1. Según el prestigioso crítico literario Harold Bloom (con quien todos tenemos una relación compleja y sinuosa), William Shakespeare delineó, configuró, le dio forma, al modo en el que se viven las pasiones en esta parte del mundo: en Occidente. Su visión es que muchos de los lugares comunes mas arraigados en nuestra médula (la dinámica familiar, los amores pasionales y destructivos pero irrefrenables, el ansia de poder y un largo etcétera) proviene de los libretos, los guiones y la profusa imaginación de Shakespeare. Es discutible. Pero, lo mas inquietante, es muy probable.
De todas maneras, no deja de ser una idea sumamente atractiva y romántica: el avance del artificio (como le gustaba decir al gran Víktor Shklovski) sobre lo real. Darle vuelta la taba a esa idea absurda: la realidad supera a la ficción. Boutade que no solo es falsa, sino que propone un grave defecto de lectura de lo real.
Ahora bien, parece que este trabajo inesperado, el de libretista del futuro, cambió de manos en los últimos… ¿treinta años?


